Lo qual refiere Plutarcho auer dicho Emeripes cortando dos cuerdas que Phrynides musico auia acrescentado a las siete ordinarias de instrumento [=del instrumento], y assi los Lacedemonios mandaron cortar a Timotheo musico en su vihuela, las cuerdas que el auia añadido demas de las siete, segun cuenta Ciceron en el libro segundo de sus leyes.
Los Athenienses tenian por costumbre en sus banquetes, en alçando los manteles, tomar vn instrumento y tañer por su tanda cada uno; y assi no auia hombre principal que no fuesse musico, y auiendo en vn combite llegado Athemistocles la vez, y mostrando no saber tañer, fue por ello tenido por ygnorante y rustico, sin escusarle su mucha grauedad, y ser el mas principal hombre de Athenas ni su profesion de soldado en q[ue] auia siempre viuido gouernando los exercitos de los Athenienses, cuyo capitan general fue, porque si gente ay aquien menos parezca conuenir la Musica, son los soldados, y si estos se preciaron della, vease por Achiles quando estuuo retirado en sus tiendas por aquel enojo que tuuo con los reyes. Dize Homero que se entretenia tañendo en vn instrumento de plata y cantando hazañas de varones principales, que son nuestros roma[n]ces viejos, [...]
[...] y no es menester citar vno a vno los testigos pues los exercitos de los Lacedemonios, escriue Plutarcho, que con musica se animaua[n] en la batalla y si la [música] que agora se vsa por no ser tan formada no la queremos llamar musica, no podemos negar que del todo lo dexe de ser, y falte su parte de armonia en las caxas que llaman de ata[m]bores y trompetas y otros instrumentos que en la guerra se traen, co[n] los quales no solo los hombres pero aun los cauallos se animan y esfuerçan: [...]
[...] y concluyendo con esta parte dezir algo del instrumento Musico: para que principalmente se endereça esta obra, no metiendonos a considerar las consonancias y diuersidades de vozes que en el ay, y otras cosas que en esta razon se pudieran dezir, sino otras ventajas que a los de mas instrumentos tiene que son manifiestas, y claras, y cada vno facilmente entendera aunque no sepa Musica. Las quales me paresce que se pueden abreuiar en vna sola, y es que si del instrumento al arte puede auer alguna proporcion. O semeja[n]ça entre todos los instrumentos musicos ninguno ay que mayor la tenga a su arte, y con mas razon deua ser estimado della como de ordinario lo son de las madres, los hijos que mas les parecen.
Loamos al principio desta prefacio[n] la Musica por mucho [=por lo mucho] que abraça y comprehende atribuyendo esto a su grandeza, en la qual le paresce este su instrumento que haze ventaja a todos los otros en quantidad y en grandeza de voz que es tal que fuera de los templos no puede proporcionarse a nuestros oydos ni sonar bien en aposentos de casas por grandes que sean y como diximos tambien que era la Musica vna arte dedicada a Dios y al culto diuino, mas particularmente que ninguna de las otras y quanto era qualificada por este respecto assi es el Organo vn instrumento, no solamente mas dedicado al culto diuino que los otros pero el que solo entre ellos de tal manera lo es que no se ocupa ni destrahe en otra ninguna cosa, y como el buen niño.
Alabose en la Musica, el leuantar los spiritus a Dios, en contemplacion y assi el instrumento que mas esto obra es el organo, y con razon se puede dezir del lo que Sant Basilio dize, en loor del Psalterio, que el sonido de sus voces se encamina hazia arriba y no abaxo como los demas instrumentos, dando por esto a entender el effecto de la Musica en leuantar nuestros animos a Dios como hazia la muy aprouechada en este exercicio y en el vso deste instrumento.
Sancta Cecilia en compañia de los Angeles: muestrase tambien la magestad y señorio deste instrumento [el órgano], en el apparato y seruicio, que solo el tiene entre todos los demas, y no consentir ser tocado, de manos rudas, y principiantes ni exercitarse en el la gramatica del enseñar, ni la molestia del deprender y estudiar, teniendo otros instrumentos menores, a quien tiene cometido esto que son los que llaman monacordio, y clauicordio y desta auctoridad comunica al que le toca: el qual no esta como los demas musicos, embaraçado, ni cargado con el instrumento.
Ni tampoco se descompone en voz gesto, o meneo mientras tañe, sino que esta sentado, y compuesto con sosiego, auctoridad, y seruicio. Exercitando tan solamente las manos en el tañer, sin cansancio ni pesadumbre: es tambien el organo bien antiguo instrumento pues quando lo que dize el Psalmo, Laudate cum in chordis et organo, no se huuiesse de entender por el, sino por otro instrumento de cuerdas conforme a la interpretacion de los Hebreos, basta hallarse me[n]cion de los organos Hydraulicos, en Vitruuio que fue antes del nacimiento de Christo nuestro señor y en Heron Alexandrino auctor Griego y antiguo, tambien se halla en Iulio Pollux que fue en tiempo de Commodo Emperador.
Todos tratan del como de cosa antigua y no nueua a sus tiempos, y por co[n]cluir co[n] esto en la dignidad del no[m]bre no dexa de parescer el organo a la Musica pues como se dixo q[ue] de las musas se auia llamado musica por excele[n]cia, assi este instrume[n]to tiene el no[m]bre de organo, q[ue] en Griego quiere dezir instrumento, por aq[ue]lla figura de hablar en q[ue] llamamos la ciudad a Roma y el philosopho a Aristoteles dandoles el no[m]bre comu[n], por la excele[n]cia q[ue] tiene[n].
[...] Y para que con mejor fundamento se vayan entendiendo las excellencias de la Musica, no se deue considerar por la via ordinaria estrechandola al vso de vn pequeño instrumento, o al exercicio de ciertas y limitadas vozes, pues quien quisiere contemplarla en otros mas nobles y mejores subjetos, la hallara por lo menos en la admirable machina de todo este mu[n]do, que es su primero y principal instrumento hecho y templado por mano de la diuina sabiduria, con tanto concierto y proporcion en sus partes que resulta dellas, aquella alta y primera armonia, que los sabios antiguos co[n] tanto estudio anduuieron rastreando, y con tanto gusto y admiracion descubireron, confessando consistir en ella la vida deste mundo visible, el qual esta proporcionado entre si con las influencias de los cuerpos celestiales y el concierto que en los elementos inferiores les corresponde, y tomando por si cada vna destas partes en el movimiento de los cielos hallaron tan concertadas proporciones que vinieron a dezir los Pythagoricos resultar dellas vna diuina armonia, a cuya imitacion, se auia inventado esta que agora vsamos en instrumentos Musicos [...].
Para que todo esto mas clara y palpablemente se entienda, ponremos el juego del Monachordio dibuxado. y a cadauno de los Semitonos incantables , ponremos en particular vna raya atrauessada de tecla negra à tecla blanca : y da à entender, que adonde quiera que estuuiere esta raya atauessada, es Semitono incantable; por el qual en ninguna manera se puede subir ni baxar (tañendo como digo Genero Diathonico en su natural,) ni tampoco redoblar, ni hazer quiebros. tambien da à entender, que a donde quiera que no hubiere la sobre dicha raya atrauessada te tecla megra à tecla blanca, es Semitono cantable: ecepto las dos primeras teclas negras, de las quales à las teclas blancas que tienen junto a si à ambos lados, no ay Semitono cantable, ni tampoco incantable. A fin vaya todo mas claro, aduierto que las teclas blancas , y las dos primeras negras , van señaladas con letra , que da á entender la posicion de cada una. Aduertiendo que las que tuuieren cruz , son posiciones que estan fuera de las veynte ordinarias que ay en la Mano. Las tres Claues particulares que rigen toda la Musica es à sauer de F faut, de C solfaut, y de G solreut estan puestas en sus lugares: tambien las teclas negras las quales son Bemoles, van señaladas con su indicio, que es esta b letra; y las que son Sostenidos , con el suyo, que es este [SIGNO MUSICAl]. Y todo esto se hizo a fin que el Maestro de Capilla pueda saber lo que conuiene para seruicio de su Musica: y conocer por quales partes se puede concertar accidentalmente, fingiendo vozes en Signos adonde naturalmente no las ay. Lo qual se haze por dar vn tono natural y cantable al Choro, y à los que cantan en el organo; y eso nace de no estar proporcionado el tono del instrumento con el tono de las vozes. Aduiertan pero, que algunos instrumentos ay, que tienen dos teclas de mas; y otros, que les faltan la primera tecla blanca, y las dos primeras teclas negras. Los que tienen teclas blancas de mas, son de diez contras; en los quales [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la quinta blanca: los que les faltan la primera tecla blanca , y las dos primeras teclas negras , son de cinco contras: y en estos, [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la segunda tecla blanca: mas los que ni les falta ni sobra [p.932] (que son los comunes que agora se vsan) son de ocho contras ; y en estos tales, [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la tercera tecla blanca, como aqui se vee. Figura del Juego del Monachordio, adonde se pueden ver los lugares de los Bemoles Y Sostenidos, con todo lo demas, que hasta aqui hemos tractado.
E asy llegaron a la cibdad de León, donde el dicho señor rey y la señora reyna fueron muy alegremente reçebidos de todos los cavalleros e escuderos e çibdadanos, e donsellas y moças de aquella çibdad, con cantares y atanbores e otros muchos enstrumentos y vn paño muy rico, con que metieron al señor rey. Diólo su señoría al señor Condestable, y él fiso dél merçed a Martín de Myrones su criado.
Y el dicho señor se retrayó a una cámara que está al otro cabo de la sala. Y dende a poco salió de la dicha cámara con dos pajes muy bien vestidos, con visajes e sus coronas en las cabeças, a la manera de los tres reyes magos, y sendas copas en las manos, con sus presentes. Y asy movió por la sala adelante, muy mucho paso e con muy gentil contenençia, mirando el estrella que los guiava, la qual yva por vn cordel que en la dicha sala estava. E asy llegó al cabo della, do la Virgen con su fijo estava, e ofresçió sus presentes con muy grant estruendo de tronpetas e atabales y otros estormentos. Y esto asy fecho, retrayóse a la dicha cámara, do salió vestido de otra manera. Y luego tocaron las chirimías e començó a dançar con la señora condesa e doña Juana, su hermana, e después otros gentiles onbres e pajes e donsellas, e desque ovyeron un rato dançado e baylado, troxieron la colaçión e retrayóse a dormyr.
E acavado que avian comido, cada uno de los dichos maestresalas fasían alçar los vancos e mesas de que avían tenido cargo de servir, salvo los vancos que estavan puestos juntos con las paredes de la sala, en los quales vancos se asentavan todos los convidados. E los porteros guardavan la puerta de la dicha sala que non entrasen ningunos; e esto fecho, los chirimías e los otros ystrumentos tañían baxas e altas, e començavan a dançar los gentiles onbres e pajes. E dende a poco el señor Condestable salía a dançar con la señora condesa, e el comendador de Montizón con doña Juana e las otras damas.
E luego trayan de comer con los tronpetas e atabales e cherimías, como en las otras fiestas. E desque todos los maestresalas, uno en pos de otro, benían a la dicha sala con el aguamanos, levantávanse todos en pie, e sus capellanes bendisían la mesa. E asy mesmo en fin de comer. E desque avían comido, los maestresalas alçavanlas las mesas, e los cherimías e los otros ynstrumentos tañían, baxas e altas, e dançavan los que lo sabían faser. Y después el señor condestable y la señora condesa dançavan un rato, e cantavan en cosante, como ya otras veses es dicho. Y después de la colaçión, subíase arriba con las dichas señoras, y dende a poco yva a bísperas.
Y assi todos los cuerdos sienten, q[ue] la arte en componer la razon, sirve no solo para deleitar, sino para mover. Lo primero, porque nada puede entrar en el afecto, si ofendiendo a las orejas, ellas le cierran la puerta. Lo otro, porque la armonia, tiene secreta mano con nuestros afectos, como se vè en el instrumento, en quien sin palabras nos mueve lo numeroso; quanto mas en las razones cuerdas. Quizà les dà este nombre nuestro idioma por la consonancia, con que acordadamente templa[n] nuestros afectos al concordar con la razon.
Para conocer los tonos, en la vihuela: es menester saber que no ay tono particular por que esta ventaja tiene la vihuela a otro instrumento que se pone por muchas partes: porque de cada traste al otro ay semi tono, y a cada tercero traste ay tono, y por esto no se conosce, sino en el proceder, y en las clausulas, y en el fenecimiento: porque el primer tono y segundo hazen las clausulas en de, sol, re tercero y quarto en, elami, quinto y sexto en, fe, faud septimo y octauo en jesol, reud [sic], los tonos que son mistos, llamanse porque no guardan la regla que son irregulares algunas vezes acaban por vna consonancia que no se a de tomar por clausula.
Sant Pablo aconseja a los Colossenses que se animen con hymnos Psalmos y canticos spirituales, llenos estan los Psalmos de David de amonestaciones, que loemos al Señor con esta arte, nombrando todos los instrumentos della: porque como toda ella es de Dios no quiere que reseruemos nada para el mundo, ni que nos contentemos con hazer esto como quiera, sino que cantemos sabiamente como los mismos Psalmos se cantauan y por sus titulos paresce en que Dauid dexo señalados los tonos e instrumentos con que se auia cada vno de entonar, aunque por el descuydo y oluido de los hombres, se perdio el conoscimiento de aquella Musica, hasta que el Papa Sant Gregorio ordeno como se auian de cantar en la yglesia, y lo mismo hizo el sancto Pontifice Leon Segundo que fue muy afficionado a esta arte y la professo, y otros Pontifices despues del con el sancto cuydado que en esto pusieron, dieron bien a entender lo que se pagaua nuestro Señor desta arte, la qual no solo quiso para su seruicio en la tierra, pero alla en el cielo se celebra con ella el triumpho de su gloria como fue reuelado a Sant Iuan en su apocalypsis quando vio el throno de Dios cercado de aquellos veynte y quatro ancianos musicos que con sus instrumentos celebrauan la victoria del cordero, aun hasta la gentilidad con todos sus errores y ceguedades no se le encubrio esto, y siempre en ella fue tenida la Musica por cosa diuina, y como tal atribuyeron a Mercurio la inuencion della, y hizieron coro y capilla de las nueue Musas, las quales se preciaron tanto deste exercicio, que aunque professauan las artes y sciencias que llamamos liberales cuyas inuentoras son, no tomaron por insignias sino solos los instrumentos Musicos, por los cuales son conoscidas ni quisieron que otra arte tuuiesse su apellido sino esta, y como cosa tan propria suya, la llamaron Musica, y si estas prueuas parescieren fabulosas deue se mirar el origen y fundamento que tuuieron que fue la estremada astucia del demonio, el qual queriendo parescer Dios en la gentilidad, no supo hallar mejor disfraz para su mentira, q[ue] el vso desta diuina arte, sabiendo bie[n] qua[n] allegada y priuada era de Dios, y assi se valia della, por parecerlo el, haziendole esta honrra, y cubriendo con ella las respuestas, que daua en los oraculos y por boca de las sybillas que para que paresciessen diuinas queria que fuessen en verso, y cantadas como de Virgilio paresce.
E dicha la misa, bolviéronse a su posada, bien por aquella manera que primero avíen ydo, con tanta gente y estruendode tantas tronpetas y atabales, e los otros estormentos, que no paresçia syno que se vinye el mundo abaxo.
Venida el alva, otro día de Pascua [ceremonial de la fiesta de la Navidad], todos los tronpetas e atabales e cherimías e cantores, cada quales por sy, muy dulçemente tocando, davan el alvorada en esta manera: los tronpetas e atabales en el corredor de la sala de arriba, e los cherimías e cantores e otros ystrumentos más suaves e duçes dentro, en la dicha sala, a la puerta de la cámara donde el dicho señor condestable durmía.
Y desque avían çenado, los dichos cherimías e otros ynstrumentos tocavan baxas e altas e dançavan los gentiles onbres e pajes, e depués, el señor condestable, asy mesmo, con la señora condesa e sus hermanos el comendador de Montizón e doña Juana e las otras damas, e luego cantavan rondeles e cosantes […].
La primera [cosa nueva] es vna vihuela de siepte ordenes. Bien se algunos aver tañido por vihuela de siepte ordenes: pero no por esta nueva, que es de temple nuevo. La mesma quinzena que tiene la vihuela de seys ordenes en vazio: es la distancia desta de siepte. Entrastar una vihuela por compas es la segunda cosa, que yo descubri. Como ay diapasso[n] de un monachordio y de un organo, y se saca por co[m]pas: assi lo ay en los trastes de la vihuela; Pues pone[n]se co[n] toda certitumbre los trastes en la vihuela por co[m]pas. Es la tercera encordar vna harpa de cuerdas yguales en gordura, y que ninguna quede violentada, ni mas floxa que otra: sino siendo todas ygualmente estiradas, formen sus consonancias, y esto se puede hazer en vna vihuela: aun que ternia grandes difficultades. La quarta es inventar nueuo genero de Musica. Y si en los instrumentos hasta ahora hechos no podian affinar las quintas, y algunas quedan menos perfectas, que otras: en mis intrumentos son tan perfectas, que tiene[n] gran aparencia con las octauas […] Desta forma, las quintas en mis nueuos instrume[n]tos que vna boz con otra tan casada: que parece[n] vnisonus, o alguna de su specie.
Deuemos saber: q[ue] en [e]l arte d[e]l ca[n]to llano hay veynte letras y las letras so[n] estas .g.a.b.c.d.e.f.g.a.b.c.d.e.f.g.a.b.c.d.e. [...] Estas veynte letras se entiende[n] exclusiue: porq[ue] se puede]n] añadir qua[n]tas letras y bozes q[ui]sieren: assi por arriba: como por abaxo: conviene a saber de ela arriba: y de gamaut abaxo hasta do[n]de se pueda formar boz assi como en [e]l organo y en otros i[n]trumentos y en co[m]postura se haze.
1610. El dicho día el Cabildo mandó que los ministriles cada semana, digo un día de cada semana, se junten y concuerden sus instrumentos de manera que no disuene en manera alguna.
[…] y asimesmo dijo [el licenciado Rodriguez] en su voto que atento que V. Sa tiene ordenado se le acuda a Luis con la parte questá señalada de cantor por el instrumento de la vihuelilla.
Creo hauer mostrado bastantement ser la guitarra el instrumento, en que se halla aquella perfeccion, y mayor variedad de musica, q[ue] nos es comunicable: y agora mostrare la abundancia de sus muchas consonancias por varios terminos puestos en musica, y en cifra para satisfazer en todo al Compositor […]
Quantos trastes terna la vihuela ? No ay traste determinado para este instrumento: sino quantos le quisieren poner […] Communmente suelen [f30rb] poner a este instrumento diez trastes y es vn medio bueno, y en las vihuelas bien proporcionadas pocas vezes pueden caber mas de onze. La vihuela que pudiere tener doze: ya va fuera de proporcion.
Es finalmente tan / celebrado el numero ternario en la Musica, que a / penas hareys instrumento, que en el no entienda / el sobredicho numero. Que no tan solamente se / vsa este numero en las consonancias, y señales de / Musica: pero tambien en obrar los intrumentos.
JULIO: Señor_ deja por Dios esos desatinos_ toma el instrumento y canta, siquiera porque diviertas tanta tristeza [...]-D.FERNANDO: Por más que haces no puedes divertirme. Sepa o no sepa Dorotea que estoy aquí, yo le quiero decir mis locuras con estas cuerdas, y cuando no me escuche, no importa: que el alma se deleita con la música naturalmente. [...]
Es la octaua [cosa nueva] acerca de los instrumentos, de vn monachordio chromatico, de otro enarmonico: hazer el diapaßo[n] para esto, y para el diatonico. La nona [cosa nueva] es enseñar a tañer por estos instrumentos diatonicamente. Digo, que pueden en estos monachordios tañer los modos accidentales, que se tañen ahora en el monachordio co[n]mun. La decima cosa es hazer instrumentos: que se tangan en ellos todos los semitonos ; lo qual tengo por suma de lo descubierto en Musica. Es la vndecima [cosa nueva], que todos los instrumentos hasta ahora hechos ay artificio para que afina[n]do los se ta[n]gan todos los semitonos […] Es la ultima cosa nueva, el modo de tañer estos instrumentos, y el artificio para saber puntar la musica, que en ellos se ha de tañer accidentalmente, por teclas que no se an tañido hasta oy, y señales nuevas para ello.
[...] la imitacion no consiste en semejança de sylabas, sino en similitud de mouimie[n]tos, y sonidos, como se vè en los instrumentos, que con vozes mudas imitan fugas, y siguen passos.
[…] quiero contar lo que me aconteció con unos Musicos de Guitarra, que pretendian ser en esso de ajuntar, ò poner, la prima de España; los quales estavan saneados (y eran quatro) [p29] y sabiendo muy bien que yo tenia cierto estilo, con el qual luego sin dificultad ponia en la Guitarra qualquier tono: una tarde passeandome encontré con ellos; hecho el devido acatamiento, me dixo uno de ellos […] [p30] y fuymonos à un aposento del uno de ellos, que era Estudiante en Artes, y entrando por él, me dieron unos papeles de Prenestina à cinco vozes; y yo cifrando todo el tono, me dieron una Guitarra, y començamos à can[p31]tar cada uno su voz, juntamente con el instrumento, y vieron ser verdad lo prometido […]
La [noticia] que he podido hallar, es ser instrume[n]to [la guitarra], muy antiguo en España. Si bie[n] solo de quatro cuerdas (digo quatro, en diferente punto cada vna, pues no se entienden en estas, las que se duplican, en vnisonus; o en ottaua (y que espinel (a quien yo conoci en madrid) la acrecentò la quinta, a que llamamos prima, y por estas razones la llama[n] justamente en Italia, Guitarra española.
Gran differe[n]cia ay tañer en instrumento que tenga trastes: o no los tenga, No puede el tañedor tan puntualme[n]te poner el dedo en estos instrumentos: que no exceda, o salte alguna cosa a las consonancias. Y mas, que hollando en el instrume[n]to sin trastes: freça la cuerda por la madera, y causa deßabrimiento al oydo del musico. Y lo ultimo, que aunque el tañedor puntualmente hollaße, y la cuerda no freçaße: no seria tan buena musica la formada con el dedo: como si formaße en el traste […] Experiencia es de tañedores, que si ponen un pañezuelo junto a la po[n]tezuela, entre las cuerdas y la vihuela: como las cuerdas se suban en el sitio y lugar con el dicho pañezuelo: tambien se suben las cuerdas en la entonacion.
Boecio dize auer tres generos de hombres, / que en la Musica se exercita[n]. Unos tañen instrume[n] / tos, otros componen versos, y los terceros juzgan / la obra de los instrumentos, y la de los versos. To / do aquel que tañere instrumento, o cantare care / ciendo de la cierta intelligencia de los tales instru / mentos, o de las consonancias: sera dicho cantan / te, o tañente. Dize Andrea. El que tiene por pro / fessos en la Musica, si su entendimiento de la verda / dera intillegencia de ella caresce: aunque cante y / tanga bien, le negamos el nombre de musico. Esta / la sciencia de la Musica, testigo Augustino, sin el / vso de ella: y muchas vezes (segun vemos) donde / ay menor vso en el tañer de los instrumentos, y en el / cantar: ay mas ciencia, y mayor speculacio[n]. La li / gereza de los dedos en los q[ue] tañen, y la facilidad d[e]l / [fxxv] pronunciar los puntos en los que cantan: del vso, y / no del arte procede. A estos tales bien les conuie / ne el nombre de cantantes, y queda[n] bien pagados: / porque no passaron adelante. El segundo genero / de hombres que en este arte se exercitan son los poe / tas. Estos mas compone[n] por una lumbre natural, / o por distinto [sic, por instinto] de naturaleza: que por speculacion / de entendimiento. Este genero de hombres, dize / Boecio, que no deue gozar del nombre de musico. / Uerdad es, que el doctissimo Augustino entre los / musicos los cuenta: pues que entre la Musica tra / ta de poesia, como parte de Musica. Podemos de / zir, que el poeta no es musico artificial con Boecio: / y que es musico natural con Augustino. El terce / ro genero de hombres que en Musica tractan: es, / que tienen ciencia de juzgar entre las composicio / nes malas y buenas. Esto es proprio del arte de la / Musica: porque consiste en speculacion y razon.
Por una lice[n]cia de U. P. examine vn li / bro, que vn padre reuere[n]do d[e] esta sanc / ta orde[n] auia scripto en Musica. Y par / rece me q[ue] el solo ha trabajado e[n] sacar / la verdad de la Musica: assi para can / talla, como para tañella en qualquier genero de / instrumento. […] Y en lo que toca a los instrumentos lo / vieron Gregorio siluestre, y don Joan tañedores / sabios en tecla: y Martin de Jaen y su hijo Her / nando de jaen: y otros que lo son de vihuela. / D. V. P. / Capella[n] figueroa maestro d[e] / capilla de la Real d[e] Granada.
D.FERNANDO: Esto es en cuanto al paramento visible_ que el talle, el brío, la limpieza, la habla, la voz, el ingenio, el danzar, el cantar, el tañer diversos instrumentos, me cuesta dos mil versos_ y es tan amiga de todo género de habilidades, que me permitía apartar de su lado para tomar lición de danzar, de esgrimir y de las matemáticas [...]
Tengo por primor, y buena abilidad tañer un passo forçoso por todas las teclas que se puede tañer. Digo re fa mi re: tañer se ha por , C, D, E, G, y a. Si se co[m]pusiere para cantar, o tañer en los instrumentos nuevos: començara el tal paßo en todas las teclas blancas, y negras.
Flauta: Instrumento músico muy conocido y ordinario. Es un trozo de palo, redondo, hueco y con cierto número de agujeros, que se tapan con los dedos, y dándole el soplo de la boca por lo alto, do tiene un agujero prolongado con su lengüeta, mudando los dedos con tapar y destapar los agujeros, hace varios sonidos dulces y apacibles. Todos dan la invención deste instrumento a Pan, dios silvano, fingiendo que, estando enamorado de la ninfa Syringa, aborrecido della la fue persiguiendo hasta el lugar do paró, no pudiendo pasar adelante, y a ruego que hizo a los dioses fue convertida en un cañaveral, y pensando que la tenía ya en su poder echándole la mano se halló con los trozos de las cañas y como diesse un gran suspiro, aquel aire hiriendo en ellas, dio un dulce sonido, del cual tomó ocasión y argumento para formar la flauta. Ovidio, lib. I, Metmorphoseon. […] La flauta de siete trozos, que suena con tanta suavidad y armonía, es el movimiento de los cielos, con los aspectos de los siete planetas, que hacen una consonancia suavísima. Dejado todo esto aparte, digo que la palabra syringa es nombre griego syrinx, y vale lo mismo que fístula; y porque un instrumento de metal con que echan los clysteles es en forma de una fístula, o cañón hueco, la llamaron geringa y jeringar; tomando el nombre de la ninfa Syringa, de cuyas cañas Pan hizo el instrumento de la flauta dicha por otro nombre calamus, por ser hueca como lo es la caña; la flauta que era simple se llamó monokalamon y la que era compuesta de muchos desiguales llamaron polikalamon, Virgilio, égloga 2 […]
Hizo señal la música de trompetas y chirimías que salían el rey y los infantes al sitial de sus assientos, y luego salieron al tablado muchos violones y el maestro de dançar con ellos, y, dando lugar los menestriles a los instrumentos, se abrieron dos puertas y se empezó una gallarda máscara; Salieron dançando en la primera pareja, la señora doña Sofía y la señora doña Luisa de Benavides [...]
En el arte de canto llano pongo solamente: lo que en canto llano se halla. Cosa contra razon es enseñar a vn principiante: lo que no ha menester, ni en todo llano se halla. Esta tal arte no engendraria scienca: sino confusion. No es menester en canto llano mas de diesysys [sic] letras, y signos: y sera desde ut hasta aalamire, el signo que ahora se dize sobreagudo. Todo el canto llano que yo he visto, no sale de esta distancia ni es menester salir. Y si alguno saliera de la dicha distancia: sera monstruo en Musica. Si fuera de esta distancia se hallare punto alguno: sea juzgado el tal punto por su octaua, y assi se hacertara a cantar. El modo, o tono mas baxo es el segundo, y puede abarcar a ut: y el mas alto es el septimo, y puede subir regularmente hasta el sobredicho aalamire. […] Si alguno dixere que la Musica trae mas signos en los instrumentos, [fiiijv] y que es menester dar noticia de todos ellos: respondere, que con poner veynte signos no se da noticia complida de los instrumentos: pues vemos que tienen mas de veynte signos, y quando tractemos el arte de canto de organo: daremos noticia de todos los signos contenidos en los dichos instrumentos.
Sobre ser [la guitarra] instrumento p[er]fecto, o imperfecto, capaz, o incapaz; ehoido [=he oido] varios pareçeres, y por que eso no estè en opinion, y le tengan por ta[n] perfecto como el Organo, Clauicordio, Harpa, Laud, y Tiorba, y aunque mas abundante, lo he querido mostrar, a aquellos que niegan, o ignoran en el, estas dos exçelencias, y se contentan de vsar del no mas que para passacalles, y tañer, tonos por cifras, vnas de numero, y otras de letras, tan limitadas, que les faltan muchas consonancias. Y assi mostrare con raçones euidentes su mucha perfeccio[n], y gra[n]de capacidad, con vna nueua cifra, en que se incluyen las dos, de numeros, y letras […]
Todo lo sobre dicho hasta ahora del numero de las conjunctas, o diuisiones de tono en este libro: se entiende las que hallamos en ca[n]to llano. Tractar quantas ay en el ca[n]to de organo, y qua[n]tas puede auer en los sintrumentos: es materia distinta.
Empero si a Dios la encaminamos [la música], y a el tene / mos (en lo que cantaremos, compusieremos, y ta / ñeremos) por blanco: de humana la haremos diui / na, por ser el fin de nuestra Musica diuino. Que / Dios se quiera seruir de Musica, y de instrumen- / tos musicales: los que han leydo la sancta scriptu / ra: seran de ello ciertos. La yglesia catholica vsa / organos, y otros instrumentos, y de Musica llana / y de organo. Los sanctos Gregorio, Ambrosio, Ysi / doro, y otros muchos la supieron, y compusieron. / Alumbrados de Dios hizieron (no sin gran mere / cimiento suyo) el canto que oy tiene la sancta ma / dre yglesia. Alabamos por cierto a Dios en los san / ctos: quando en las alabanças diuinas vsamos el / canto que ellos compusieron, y nos aprouechamos / de la Musica que scriuieron para el seruicio de Di / os. La Musica aunque sea cantada por los hom / bres, y por ellos compuesta: siendo guiada a Dios / puede ser dicha diuina por razo[n] del fin. De la ma / nera, que la Musica humana siendo dirigida a Di / os, se llama diuina: assi los que vsaren mal de la dicha Musica (empleandola en obras del demonio, / combidando, incitando a peccados, y gastandola / [fv] vsos profanos) la hazen prophana. Toma pu / es nuestra Musica renombre del fin (que a otras / cosas suele poner nombre) que le queremos dar.
Pensando Diego Ortiz Toledano quanto florece la musica en nuestros tiempos no solamente la que consiste D'Harmonia de vozes, mas la d'Instrumentos [...] diole mucha admiration la Vihuela d'arco, siendo un Instrumento tan principal y que tanto se vsa.