Lo qual refiere Plutarcho auer dicho Emeripes cortando dos cuerdas que Phrynides musico auia acrescentado a las siete ordinarias de instrumento [=del instrumento], y assi los Lacedemonios mandaron cortar a Timotheo musico en su vihuela, las cuerdas que el auia añadido demas de las siete, segun cuenta Ciceron en el libro segundo de sus leyes.
Los Athenienses tenian por costumbre en sus banquetes, en alçando los manteles, tomar vn instrumento y tañer por su tanda cada uno; y assi no auia hombre principal que no fuesse musico, y auiendo en vn combite llegado Athemistocles la vez, y mostrando no saber tañer, fue por ello tenido por ygnorante y rustico, sin escusarle su mucha grauedad, y ser el mas principal hombre de Athenas ni su profesion de soldado en q[ue] auia siempre viuido gouernando los exercitos de los Athenienses, cuyo capitan general fue, porque si gente ay aquien menos parezca conuenir la Musica, son los soldados, y si estos se preciaron della, vease por Achiles quando estuuo retirado en sus tiendas por aquel enojo que tuuo con los reyes. Dize Homero que se entretenia tañendo en vn instrumento de plata y cantando hazañas de varones principales, que son nuestros roma[n]ces viejos, [...]
[...] y no es menester citar vno a vno los testigos pues los exercitos de los Lacedemonios, escriue Plutarcho, que con musica se animaua[n] en la batalla y si la [música] que agora se vsa por no ser tan formada no la queremos llamar musica, no podemos negar que del todo lo dexe de ser, y falte su parte de armonia en las caxas que llaman de ata[m]bores y trompetas y otros instrumentos que en la guerra se traen, co[n] los quales no solo los hombres pero aun los cauallos se animan y esfuerçan: [...]
[...] y concluyendo con esta parte dezir algo del instrumento Musico: para que principalmente se endereça esta obra, no metiendonos a considerar las consonancias y diuersidades de vozes que en el ay, y otras cosas que en esta razon se pudieran dezir, sino otras ventajas que a los de mas instrumentos tiene que son manifiestas, y claras, y cada vno facilmente entendera aunque no sepa Musica. Las quales me paresce que se pueden abreuiar en vna sola, y es que si del instrumento al arte puede auer alguna proporcion. O semeja[n]ça entre todos los instrumentos musicos ninguno ay que mayor la tenga a su arte, y con mas razon deua ser estimado della como de ordinario lo son de las madres, los hijos que mas les parecen.
Loamos al principio desta prefacio[n] la Musica por mucho [=por lo mucho] que abraça y comprehende atribuyendo esto a su grandeza, en la qual le paresce este su instrumento que haze ventaja a todos los otros en quantidad y en grandeza de voz que es tal que fuera de los templos no puede proporcionarse a nuestros oydos ni sonar bien en aposentos de casas por grandes que sean y como diximos tambien que era la Musica vna arte dedicada a Dios y al culto diuino, mas particularmente que ninguna de las otras y quanto era qualificada por este respecto assi es el Organo vn instrumento, no solamente mas dedicado al culto diuino que los otros pero el que solo entre ellos de tal manera lo es que no se ocupa ni destrahe en otra ninguna cosa, y como el buen niño.
Alabose en la Musica, el leuantar los spiritus a Dios, en contemplacion y assi el instrumento que mas esto obra es el organo, y con razon se puede dezir del lo que Sant Basilio dize, en loor del Psalterio, que el sonido de sus voces se encamina hazia arriba y no abaxo como los demas instrumentos, dando por esto a entender el effecto de la Musica en leuantar nuestros animos a Dios como hazia la muy aprouechada en este exercicio y en el vso deste instrumento.
Sancta Cecilia en compañia de los Angeles: muestrase tambien la magestad y señorio deste instrumento [el órgano], en el apparato y seruicio, que solo el tiene entre todos los demas, y no consentir ser tocado, de manos rudas, y principiantes ni exercitarse en el la gramatica del enseñar, ni la molestia del deprender y estudiar, teniendo otros instrumentos menores, a quien tiene cometido esto que son los que llaman monacordio, y clauicordio y desta auctoridad comunica al que le toca: el qual no esta como los demas musicos, embaraçado, ni cargado con el instrumento.
Ni tampoco se descompone en voz gesto, o meneo mientras tañe, sino que esta sentado, y compuesto con sosiego, auctoridad, y seruicio. Exercitando tan solamente las manos en el tañer, sin cansancio ni pesadumbre: es tambien el organo bien antiguo instrumento pues quando lo que dize el Psalmo, Laudate cum in chordis et organo, no se huuiesse de entender por el, sino por otro instrumento de cuerdas conforme a la interpretacion de los Hebreos, basta hallarse me[n]cion de los organos Hydraulicos, en Vitruuio que fue antes del nacimiento de Christo nuestro señor y en Heron Alexandrino auctor Griego y antiguo, tambien se halla en Iulio Pollux que fue en tiempo de Commodo Emperador.
Todos tratan del como de cosa antigua y no nueua a sus tiempos, y por co[n]cluir co[n] esto en la dignidad del no[m]bre no dexa de parescer el organo a la Musica pues como se dixo q[ue] de las musas se auia llamado musica por excele[n]cia, assi este instrume[n]to tiene el no[m]bre de organo, q[ue] en Griego quiere dezir instrumento, por aq[ue]lla figura de hablar en q[ue] llamamos la ciudad a Roma y el philosopho a Aristoteles dandoles el no[m]bre comu[n], por la excele[n]cia q[ue] tiene[n].
[...] Y para que con mejor fundamento se vayan entendiendo las excellencias de la Musica, no se deue considerar por la via ordinaria estrechandola al vso de vn pequeño instrumento, o al exercicio de ciertas y limitadas vozes, pues quien quisiere contemplarla en otros mas nobles y mejores subjetos, la hallara por lo menos en la admirable machina de todo este mu[n]do, que es su primero y principal instrumento hecho y templado por mano de la diuina sabiduria, con tanto concierto y proporcion en sus partes que resulta dellas, aquella alta y primera armonia, que los sabios antiguos co[n] tanto estudio anduuieron rastreando, y con tanto gusto y admiracion descubireron, confessando consistir en ella la vida deste mundo visible, el qual esta proporcionado entre si con las influencias de los cuerpos celestiales y el concierto que en los elementos inferiores les corresponde, y tomando por si cada vna destas partes en el movimiento de los cielos hallaron tan concertadas proporciones que vinieron a dezir los Pythagoricos resultar dellas vna diuina armonia, a cuya imitacion, se auia inventado esta que agora vsamos en instrumentos Musicos [...].
Para que todo esto mas clara y palpablemente se entienda, ponremos el juego del Monachordio dibuxado. y a cadauno de los Semitonos incantables , ponremos en particular vna raya atrauessada de tecla negra à tecla blanca : y da à entender, que adonde quiera que estuuiere esta raya atauessada, es Semitono incantable; por el qual en ninguna manera se puede subir ni baxar (tañendo como digo Genero Diathonico en su natural,) ni tampoco redoblar, ni hazer quiebros. tambien da à entender, que a donde quiera que no hubiere la sobre dicha raya atrauessada te tecla megra à tecla blanca, es Semitono cantable: ecepto las dos primeras teclas negras, de las quales à las teclas blancas que tienen junto a si à ambos lados, no ay Semitono cantable, ni tampoco incantable. A fin vaya todo mas claro, aduierto que las teclas blancas , y las dos primeras negras , van señaladas con letra , que da á entender la posicion de cada una. Aduertiendo que las que tuuieren cruz , son posiciones que estan fuera de las veynte ordinarias que ay en la Mano. Las tres Claues particulares que rigen toda la Musica es à sauer de F faut, de C solfaut, y de G solreut estan puestas en sus lugares: tambien las teclas negras las quales son Bemoles, van señaladas con su indicio, que es esta b letra; y las que son Sostenidos , con el suyo, que es este [SIGNO MUSICAl]. Y todo esto se hizo a fin que el Maestro de Capilla pueda saber lo que conuiene para seruicio de su Musica: y conocer por quales partes se puede concertar accidentalmente, fingiendo vozes en Signos adonde naturalmente no las ay. Lo qual se haze por dar vn tono natural y cantable al Choro, y à los que cantan en el organo; y eso nace de no estar proporcionado el tono del instrumento con el tono de las vozes. Aduiertan pero, que algunos instrumentos ay, que tienen dos teclas de mas; y otros, que les faltan la primera tecla blanca, y las dos primeras teclas negras. Los que tienen teclas blancas de mas, son de diez contras; en los quales [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la quinta blanca: los que les faltan la primera tecla blanca , y las dos primeras teclas negras , son de cinco contras: y en estos, [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la segunda tecla blanca: mas los que ni les falta ni sobra [p.932] (que son los comunes que agora se vsan) son de ocho contras ; y en estos tales, [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la tercera tecla blanca, como aqui se vee. Figura del Juego del Monachordio, adonde se pueden ver los lugares de los Bemoles Y Sostenidos, con todo lo demas, que hasta aqui hemos tractado.
E asy llegaron a la cibdad de León, donde el dicho señor rey y la señora reyna fueron muy alegremente reçebidos de todos los cavalleros e escuderos e çibdadanos, e donsellas y moças de aquella çibdad, con cantares y atanbores e otros muchos enstrumentos y vn paño muy rico, con que metieron al señor rey. Diólo su señoría al señor Condestable, y él fiso dél merçed a Martín de Myrones su criado.
Y el dicho señor se retrayó a una cámara que está al otro cabo de la sala. Y dende a poco salió de la dicha cámara con dos pajes muy bien vestidos, con visajes e sus coronas en las cabeças, a la manera de los tres reyes magos, y sendas copas en las manos, con sus presentes. Y asy movió por la sala adelante, muy mucho paso e con muy gentil contenençia, mirando el estrella que los guiava, la qual yva por vn cordel que en la dicha sala estava. E asy llegó al cabo della, do la Virgen con su fijo estava, e ofresçió sus presentes con muy grant estruendo de tronpetas e atabales y otros estormentos. Y esto asy fecho, retrayóse a la dicha cámara, do salió vestido de otra manera. Y luego tocaron las chirimías e començó a dançar con la señora condesa e doña Juana, su hermana, e después otros gentiles onbres e pajes e donsellas, e desque ovyeron un rato dançado e baylado, troxieron la colaçión e retrayóse a dormyr.
E acavado que avian comido, cada uno de los dichos maestresalas fasían alçar los vancos e mesas de que avían tenido cargo de servir, salvo los vancos que estavan puestos juntos con las paredes de la sala, en los quales vancos se asentavan todos los convidados. E los porteros guardavan la puerta de la dicha sala que non entrasen ningunos; e esto fecho, los chirimías e los otros ystrumentos tañían baxas e altas, e començavan a dançar los gentiles onbres e pajes. E dende a poco el señor Condestable salía a dançar con la señora condesa, e el comendador de Montizón con doña Juana e las otras damas.
E luego trayan de comer con los tronpetas e atabales e cherimías, como en las otras fiestas. E desque todos los maestresalas, uno en pos de otro, benían a la dicha sala con el aguamanos, levantávanse todos en pie, e sus capellanes bendisían la mesa. E asy mesmo en fin de comer. E desque avían comido, los maestresalas alçavanlas las mesas, e los cherimías e los otros ynstrumentos tañían, baxas e altas, e dançavan los que lo sabían faser. Y después el señor condestable y la señora condesa dançavan un rato, e cantavan en cosante, como ya otras veses es dicho. Y después de la colaçión, subíase arriba con las dichas señoras, y dende a poco yva a bísperas.
Y assi todos los cuerdos sienten, q[ue] la arte en componer la razon, sirve no solo para deleitar, sino para mover. Lo primero, porque nada puede entrar en el afecto, si ofendiendo a las orejas, ellas le cierran la puerta. Lo otro, porque la armonia, tiene secreta mano con nuestros afectos, como se vè en el instrumento, en quien sin palabras nos mueve lo numeroso; quanto mas en las razones cuerdas. Quizà les dà este nombre nuestro idioma por la consonancia, con que acordadamente templa[n] nuestros afectos al concordar con la razon.
Para conocer los tonos, en la vihuela: es menester saber que no ay tono particular por que esta ventaja tiene la vihuela a otro instrumento que se pone por muchas partes: porque de cada traste al otro ay semi tono, y a cada tercero traste ay tono, y por esto no se conosce, sino en el proceder, y en las clausulas, y en el fenecimiento: porque el primer tono y segundo hazen las clausulas en de, sol, re tercero y quarto en, elami, quinto y sexto en, fe, faud septimo y octauo en jesol, reud [sic], los tonos que son mistos, llamanse porque no guardan la regla que son irregulares algunas vezes acaban por vna consonancia que no se a de tomar por clausula.
Sant Pablo aconseja a los Colossenses que se animen con hymnos Psalmos y canticos spirituales, llenos estan los Psalmos de David de amonestaciones, que loemos al Señor con esta arte, nombrando todos los instrumentos della: porque como toda ella es de Dios no quiere que reseruemos nada para el mundo, ni que nos contentemos con hazer esto como quiera, sino que cantemos sabiamente como los mismos Psalmos se cantauan y por sus titulos paresce en que Dauid dexo señalados los tonos e instrumentos con que se auia cada vno de entonar, aunque por el descuydo y oluido de los hombres, se perdio el conoscimiento de aquella Musica, hasta que el Papa Sant Gregorio ordeno como se auian de cantar en la yglesia, y lo mismo hizo el sancto Pontifice Leon Segundo que fue muy afficionado a esta arte y la professo, y otros Pontifices despues del con el sancto cuydado que en esto pusieron, dieron bien a entender lo que se pagaua nuestro Señor desta arte, la qual no solo quiso para su seruicio en la tierra, pero alla en el cielo se celebra con ella el triumpho de su gloria como fue reuelado a Sant Iuan en su apocalypsis quando vio el throno de Dios cercado de aquellos veynte y quatro ancianos musicos que con sus instrumentos celebrauan la victoria del cordero, aun hasta la gentilidad con todos sus errores y ceguedades no se le encubrio esto, y siempre en ella fue tenida la Musica por cosa diuina, y como tal atribuyeron a Mercurio la inuencion della, y hizieron coro y capilla de las nueue Musas, las quales se preciaron tanto deste exercicio, que aunque professauan las artes y sciencias que llamamos liberales cuyas inuentoras son, no tomaron por insignias sino solos los instrumentos Musicos, por los cuales son conoscidas ni quisieron que otra arte tuuiesse su apellido sino esta, y como cosa tan propria suya, la llamaron Musica, y si estas prueuas parescieren fabulosas deue se mirar el origen y fundamento que tuuieron que fue la estremada astucia del demonio, el qual queriendo parescer Dios en la gentilidad, no supo hallar mejor disfraz para su mentira, q[ue] el vso desta diuina arte, sabiendo bie[n] qua[n] allegada y priuada era de Dios, y assi se valia della, por parecerlo el, haziendole esta honrra, y cubriendo con ella las respuestas, que daua en los oraculos y por boca de las sybillas que para que paresciessen diuinas queria que fuessen en verso, y cantadas como de Virgilio paresce.
E dicha la misa, bolviéronse a su posada, bien por aquella manera que primero avíen ydo, con tanta gente y estruendode tantas tronpetas y atabales, e los otros estormentos, que no paresçia syno que se vinye el mundo abaxo.
Venida el alva, otro día de Pascua [ceremonial de la fiesta de la Navidad], todos los tronpetas e atabales e cherimías e cantores, cada quales por sy, muy dulçemente tocando, davan el alvorada en esta manera: los tronpetas e atabales en el corredor de la sala de arriba, e los cherimías e cantores e otros ystrumentos más suaves e duçes dentro, en la dicha sala, a la puerta de la cámara donde el dicho señor condestable durmía.
Y desque avían çenado, los dichos cherimías e otros ynstrumentos tocavan baxas e altas e dançavan los gentiles onbres e pajes, e depués, el señor condestable, asy mesmo, con la señora condesa e sus hermanos el comendador de Montizón e doña Juana e las otras damas, e luego cantavan rondeles e cosantes […].
La differencia que ay del semitono mayor al menor, es una co[m]ma: la qual quitada del dicho semitono mayor: quedan dos semitonos menores […] Los que supieren sacar todas las distancias por compas en los instrumentos: divida[n] vn tono en dos semitonos menores, y lo que sobrare sera una co[m]ma.
Organo: Es nombre griego, (((((((, instrumentum; por excelencia significa el instrumento músico de cañutería, que se tañe con el aire, de que particularmente usan en las iglesias para los días festivos. Bien como ordinariamente el instrumento que oy llamamos órgano, se anima con el viento de los fuelles; así antiguamente se usaron órganos que sonaban con el agua, como lo refieren muchos autores y particularmente Tertuliano en el libro De anima, donde dize así: Specta […] En Tíboli hay, entre otras cosas de admiración, un órgano que con sólo torcerle la llave del agua, que mueve un cubo, se tañe, y ponen en él canciones de a quatro vozes tan ajustadas como si las cantaran cuatro cantores. También hay en el mismo jardín un árbol de metal, dados sus colores naturales, y en él muchas diferencias de paxaritos que por el mismo principio de filosofía, echándoles el agua imitan el canto de los verdaderos. La llave desta fuente tienen por remate una lechuza, y quando quieren que cesen, quitándoles el agua con torcer la llave, sale la lechuza a vista de todos, de donde entiendo aver nacido un refrán muy usado en Roma, quando están cuatro o cinco amigos parlando en buena conversación, si sobreviene algún otro que no sea a su gusto dicen: “Ecto la chiveta”: Véis aquí la lechuza; porque todos callan y mudan la plática. Estas paxaritas, aunque no con tanto primor, las ponen en los órganos. Debió de aver antiguamente algún instrumento de boca que se aprovechaba y tañía con el agua y el soplo en esta forma, y de allí se llamaron hydraulos los músicos deste instrumento. Los órganos de viento se llaman pneumátcios, como si dixésemos espirituales, por tañerse con el viento. De los sobredichos hidráulicos verás a Macrobio, lib. 4, Saturnalium. Julio César Bulengario, lib. 2, De theatro, refiere un epigrama de Juliano Apóstata, en griego, cuyo tenor en latín es éste: Aliam video calamorum naturam, sed ventus ex specu taurino exiliens sub radice foraminum, calamum graditur et vir aliquis honoratus habens leves manuum digios consistit, attingens regulas tibiis concinentes, illae exilientes exprimunt tenerum conceptum. Donde se vee expressa toda la máchina del órgano y la dignidad del organista y la necesidad que tiene de ser veloz, que vulgarmente llaman tener manos. Órgano de voz se dice de los cantores, como metal de voz. Organista, el que tañe los órganos. Maestro de hazer órganos, el que haze la fábrica dellos. Organizar, disponer el instrumento, y a su semejança dezimos cuerpo bien organizado, naturalmente bien compuesto.
Pinta Alciato vna cythara, y sobre ella vna cigarra, la qual offrecio Eunomo Locre[n]se al Dios Apollo, y pone por titulo, Musica[m] Dijs curae esse, que los Dioses tienen cuydado de la musica. Para entender esto auemos de saber que antiguamente huuo gran contienda entre Eunomo Locrense, y Ariston famosos musicos, y cada vno con esperança de alcançar el premio de la victoria, començaron a tocar [...] Y començaron a tañer, y estando en lo mejor de la musica quebrose vna cuerda a Eunomo, y de repente vino vna cigarra, y suplio la falta, cantando tan suaue, y dulcemente, que alcançò el premio Eunomo [...] Plectrum propriamente es el instrumento con que se tocan las cuerdas, como es aquel cañoncico con que tocan la cythara, Marcial. Exornent docilem garrula plectra Lyram. (Et fila percussa pollice) y las cuerdas heridas, o tocadas con el dedo (dabant sonum) sonauan, y hazian musica (cúm fides trita) quando vna cuerda quebrada (coepit stridere bombo rauco) començô hazer dissonancia con el sonido ronco (et melos egitimum vitiare harmonias) y la melodia legitima come[n]çò a corromper las co[n]sonancias (tum cicada ales suauis) entonces la cigarra aue suaue, y que canta suauemente (argutans) haziendo sonido, y cantando (intulit sese citharae) se puso en la cythara (quae) la qual (impleret voce fidem fractam) llenase, y supliese con su voz, y canto la cuerda quebrada.
Considerando la necessidad que los nueuos tienen, del instrumento bien te[m]plado, para que con mas aliuio pueda[n] lleuar el trabajo del estudio, me moui a poner aqui el modo que se ha de tener para templar el monacordio, para lo qual primeramente es necessario saber afinar vn punto en particular. Para esto es de saber, que entonces estara bien afinado el punto, qua[n]do las dos cuerdas del mesmo punto estuuieren en tan yguales en la entonacion, que suenen como si fuesse vna sola. Ni mas ni menos es en el organo, en el qual muchas vezes llega a auer diez y seys caños por punto, y entonces el tal punto estara bien afinado, quando todos los diez y seys caños, vinieren a cerrarse & ygualarse en la entonacion, de suerte que todos ellos parezcan en el sonido, como si fuesse vno solo. Tenga se auiso que para començar a afinar el punto en el monacordio, siempre se baxe la cuerda, porque si se sube, muchas vezes, aco[n]tesce no acertar la clauija de la cuerda que se pretende templar, y assi quebrarse la cuerda.
Pandero. Es un instrumento muy usado de las moças los días festivos, porque le tañen una cantando y las demás bailan al son; es apara ellas de tanto gusto, que dize el cantarcillo viejo:
Más quiero panderico, que no saya.
Entiéndese ser instrumento muy antiguo. Al principio devió de ser redondo, después los hizieron quadrados y gurnécense con sendas pieles adelgaçadas en forma de pergamino; dentro tienen muchas cuerdas, y en ellas cascavelillos y campanillas que hazen resonar el instrumento como sii fuessen muchos, y por ser de aquellas pieles pudo tomar nombre de (((, que vale todo, y de (((((, cuero. Éste se tañe con ambas manos, como lo insinúa Ovidio, lib. 3. De arte amandi […]
[...] si la [música] que agora se vsa por no ser tan formada no la queremos llamar musica, no podemos negar que del todo lo dexe de ser, y falte su parte de armonia en las caxas que llaman de ata[m]bores y trompetas y otros instrumentos que en la guerra se traen, co[n] los quales no solo los hombres pero aun los cauallos se animan y esfuerçan [...]
Y así como no siempre que el profeta quisiere podrá profetizar, así no siempre el predicador podrá predicar bien, aunque quiera, no sólo porque la disposición del instrumento no está siempre en el punto que debe para ser templado, sino porque esto no es arte ni cae debajo de preceptos y reglas. Así como templado muy bien el instrumento no suena música porque no mueve las manos quien suele hacer estos efectos.
Començaron las deleitosas canciones a resonar por toda la huerta, los concertados instrumentos levantaron suave harmonía, y aun parescía que los floridos árboles, el caudaloso río, la amena fuente y las cantadoras aves, de aquella fiesta se alegraban
De la manera que los monachordios tiene[n] los diapaßones señalados en unas tablas para que las teclas hieran a proposito de las consonancias que han de formar, la flauta en los agujeros, el sacabuche en las tiradas, y otros instrumentos en otra forma: aßi la vihuela en los trastes, y auia de tener para ser del todo perfecta las deduciones seguidas: assi como las tienen los otros instrumentos.
Sinfonía. Vale lo mesmo que consonancia o resulta de muchas vozes juntas. Vulgarmente llaman sinfonía un instrumento que suelen traer los ciegos con un perrillo que baila. Vide supra Cinfonia.
(Dux accipe hanc citharam) Duque toma y recibe esta cythara (Quae halieutica) la qual se llama (en Griego) barca de pescador. (à forma lembi) de la forma que tiene de nauio pequeño, y muy ligero. (Et Musa Latina vendicat propriam sibi) la qual la Musica, y canto Latino, ò Italiano, toma y atribuye assimismo, porque los Italianos vsan muy ordinariamente de la lira, y cithara. (Nostrum munus placeat tibi hoc tempore) agradete este presente nuestro en este tiempo. (Quo paras inire foedera noua cu[m] socijs) en el qual te apercibes hazer nueuas alianças, conciertos, pazes, y compromissos con tus compañeros, los Duques, y Potentados de Italia. (Difficile est) es negocio difficultoso. (Nisi docto homini) sino al hombre diestro, y que sepa bien tocar este instrumento musico. (Tendere tot chordas) templar tantas cuerdas. (Vnaq[ue] si fides) y si vna sola cuerda entre todas. (Non fuerit bene tenta) no estuuiere bie[n] templada. (Rupta ve) ò se quebrare. (Quòd facile est) lo qual es negocio facil. (Omnis gratia conchae perit) toda la gracia de la lira, y buen sonido de la musica perece y se acaba. (Illeq[ue] cantus praecellens) aquel excelente canto, y suaue armonia. (Ineptus erit) sera sin prouecho, y gusto alguno. (Sic proceres Itali coeunt in foedera) assi se juntan los Potentados, y principales Italianos en los conciertos y contratos. (Nil est quod timeas) ninguna cosa ay que temas ni receles. (Si amor concors tibi constet) si el amor te este conforme, y no aya desco[n]cordancia entre ellos. (At si aliquis deciscat) pero si alguno se aparta, y deshaze y rompe el concierto, y no lo guarda ni cu[m]ple. (uti plerunq[ue] videmus) como muchas vezes vemos. (Illa omnis harmonia) toda aquella buena consonancia, y harmonia de vozes. (Soluitur in nihilum) se dessata y buelue en nada. Este es el sentido literal, del qual se entiende toda la Emblema donde pinta muy bien, y a buen tiempo esta harpa, ò laud para embiar al Duque, quando procura hazer pazes y conciertos con los señores de Italia. Porque quando los Egypcios querian dar a entender vn hombre vnido, y co[n]forme, pintauan vna lyra. Refiere el Maestro, q[ue] Diogenes Cynico llamaua a juyzio los Musicos, porque adereçauan y templauan cuerdas de instrumentos musicos, si eran hombres destemplados, y de malas costumbres. El proprio viendo vn dia vn Musico de poco entendimiento q[ue] estaua templando vn psalterio, le dixo: No tienes verguença de concertar los sonidos en vn palo, y no componer tu animo para viuir bien? Y porque es difficultoso templar tantas cuerdas, de las quales si se quiebra, ò destempla vna sola, toda la musica se deshaze, y causa disgusto en el oydo, pero estando templadas dan contento. Embia este instrumento dando a entender, que para que esten conformes es necessario, concordancia entre ellos, como en este instrumento, pero si vn solo Duque, ò Potentado quiebra el concierto, luego las pazes y concordia quedan quebradas, y desechas, como la musica si se quiebra vna sola cuerda entre tantas. Tambien le embia el laud, ò cythara, porque los Romanos antiguos con vna lyra significauan la concordia, y assi haziendo el Duq[ue] las pazes, es bien le embie este laud, al qual quadra el titulo Foedera, los conciertos.
Sera bie[n] que el principia[n]te antes que comie[n]ce prueue a entonarse co[n] el monacordio en vt, re. mi. fa. sol. la. y quartas y quintas &. pa[ra] ver si da su voz vnisonus co[n] el pu[n]to q[ue] tocare: porque si se entona, podra tener confia[n]ça, que saldra co[n] el ca[n]to llano, y si fuere muy desentonado, no pierda el tiempo, ni se canse, aunque con el instrumento vi vno muy desentonado venir a entonarse […]
assi es el Organo vn instrumento, no solamente mas dedicado al culto diuino que los otros pero el que solo entre ellos de tal manera lo es que no se ocupa ni destrahe en otra ninguna cosa [...]
Diré, pues, en razón de esto, algo que es lo que a mí se me figura que, de parte suya, debe de hacer uno que de veras desea que nuestro Señor le tome por instrumento y se sirva de él para tan alto oficio, que es decir cuál será el psalterio que se ha de procurar oír como para el don de la profecía.
[...] una compañía de ninfas, por orden de Felicia, llegó a la fuente, y cada cual con su instrumento tañiendo movían un estraño y deleitoso estruendo. Una tañía un laúd, otra una harpa, otra con una flauta hazía maravilloso contrapunto, otra con la delicada pluma las cuerdas de la cítara hazía reteñir, otra las de la lira con las resinosas cerdas hazía resonar, otras con los albogues y chapas hazían en el aire delicadas mudanças, levantando allí tan alegre música que dexó los que presentes estaban atónitos y maravillados.
Vna de las cosas que en las vihuelas he hallado no bien acertada, es la postura de los trastes. Apenas hallareys este instrumento [vihuela] bien entrastado: sino son los que usan los singulares tañedores, que los ponen a co[m]pas de su bue[n] oydo. Es grande la differencia en la Musica puestos los trastes con solo oydo: o con arte junctamente con el oydo.
Vigüela: Instrumento músico y vulgar de seis órdenes de cuerdas, latine dicitur lira et barbitus sive barbiton. La invención della atribuyen a Mercurio, pero no acaban de concordar los autores si la lira de Mercurio tenía esta forma o otra. Díxose vigüela a vigore, por la fuerça que tiene la Música para atraer a sí los ánimos de los hombres, y danle tanta que afirman autores antiguos aver en tiempos passados florecido músicos que con la armonía dete instrumento o de otro tal, curavan enfermos, mudando los tonos hasta topar con el que era simpático a la complesión del enfermo, y con su sonido les reducía sus humores a su natural estado y complesión. El atraer a sí Orfeo con la música las piedras, los árboles, los animales, es darnos a entender la fuerça de la música, aunque para mí, yo entiendo que atraya los hombres rústicos con la suavidad de la eloquencia. Este instrumento ha sido hasta nuestros tiempos muy estimado, y ha avido excelentísimos músicos; pero después que se inventaron las guitarras, son muy pocos los que se dan al estudio de la vigüela. Ha sido una gran pérdida, porque en ella se ponía todo género de música puntada, y aora la guitarra no es más que un cencerro, tan fácil de tañer, especialmente en lo rasgado, que no ay moço de caballos que no sea música de guitarra. [Noydens, ed. 1673: De la vigüela hay un enigma que dize: “Todos, sin ser ordenada, / órdenes decís que tengo; / Pero aunque soy entonada / Y de tanta orden cercada / Dellas, ni de la Iglesia vengo.
Tiene muchos órdenes de cuerdas, y assí la llamamos ordenada sin serlo. Es entonada por la consonancia y harmonía que haze, y dize que teniendo tantas órdenes ni viene dellas ni de Iglesia].
[...] (Quod peluis aerea) porque la campana de metal. (Renocet mente vigilem) llame y despierte. (Ad superos) a los altos Dioses y a contemplar las cosas del Cielo: y por esto nos llaman a los officios Diuinos con el sonido de las campanas, para q[ue] nos despertemos a considerar las cosas altas, profundas y Diuinas. Siruen para despertar nuestro entendimiento, como el atambor, la trompeta, el pifano, y todos los demas instrumentos bellicos para despertar al buen soldado, y dar animo al que no es muy animoso. Y porque desto siruen las campanas, las ponen en las torres de las Iglesias. Con ellas hazen señal a missa, con ellas nos llaman a Sermon, y al sonido de ellas se leuantan los Religiosos a sus horas. Son ornamento muy grande, autorizan las fiestas, regozijan los pueblos, en los quales muchas vezes se tocan quando vienen enemigos, para que se aperciban a la defensa. Tocanse para los difuntos, para que con el sonido de ellas nos acordemos que auemos de morir, como el muerto, por quien se tocan. Con el sonido de ellas se deshazen los ñublados dañosos, se juntan [a] apagar los incendios y fuegos que suceden.
[…]es de saber, que sostenido, es quando de tono, se haze semitono, y conocese en este senal [EJEMPLO]. El intenso es al contrario, quando de semitono se haze tono: estos intensos son malos de conocer, aunque con el instrumento y bue[n] oydo se entienden bien, porque a causa de las otras vozes sonaria mal, si auiendo de ser intenso no se hiziesse. Despues de esto, para que sepa passar el monacordio con terceras y octauas, pondra estos dos compasses
EJEMPLO encogiendo, y estendiendo la mano yzquierda, tañendolo vn punto, o dos mas alto, o mas baxo, por todas las partes que cupiere, y por los bmoles, aziendo encima terceras con la derecha: y luego el conde Claros y favordones, y advierta, que todas las cifras que estuuieren vnas fronteras de otras se han de tacar[=tocar] juntas. Luego podra poner algunos sonezillos, y duos, y tresses, y quatros: au[n]que por amor del ayre, seria mejor tomar de vno que lo tuuiesse bueno, vn tres, o vn quatro, teniendo muy gran auiso de tañer esta primera obra muy bien, tomandola muy poco a poco: y despues de sabida, passarla muchas vezes: hasta tañerla muy limpia, y clara, y a compas […] especialmente trabaje de soltar mucho la mano yzquierda, tañendo lo mas apriessa que pudiere: con que toque claro algunas obras: que tengan diminucion en el contrabajo. En la harpa, se desciende y sube con el primero y segundo dedos de la mano derecha, cruzando el pulgar sobre el segundo dedo, y con el segundo y tercero de la mano yzquierda.
Rabel. Instrumento músico de cuerdas y arquillo: es pequeño y todo de una pieça, de tres cuerdas y de vozes muy subidas. Usan dél los pastores, con que se entretienen, como David con su instrumento. Dize el padre Guadix ser nombre arábigo, de rabib, que sinifica este instrumento, y corruptamente le diximos rabel. El francés le llama rebec, del mesmo origen.
[...] muestrase tambien la magestad y señorio deste instrumento [el órgano], en el apparato y seruicio, que solo el tiene entre todos los demas, y no consentir ser tocado, de manos rudas, y principiantes ni exercitarse en el la gramatica del enseñar, ni la molestia del deprender y estudiar, teniendo otros instrumentos menores, a quien tiene cometido esto que son los que llaman monacordio, y clauicordio y desta auctoridad comunica al que le toca: el qual no esta como los demas musicos, embaraçado, ni cargado con el instrumento. Ni tampoco se descompone en voz gesto, o meneo mientras tañe, sino que esta sentado, y compuesto con sosiego, auctoridad, y seruicio. Exercitando tan solamente las manos en el tañer, sin cansancio ni pesadumbre [...]
Y assi todos los cuerdos sienten, q[ue] la arte en componer la razon, sirve no solo para deleitar, sino para mover. Lo primero, porque nada puede entrar en el afecto, si ofendiendo a las orejas, ellas le cierran la puerta. Lo otro, porque la armonia, tiene secreta mano con nuestros afectos, como se vè en el instrumento, en quien sin palabras nos mueve lo numeroso; quanto mas en las razones cuerdas. Quizà les dà este nombre nuestro idioma por la consonancia, con que acordadamente templa[n] nuestros afectos al concordar con la razon.
Parece tener esta vihuela [de 7 órdenes de cuerdas] en el traste tercero dos faltas de pu[n]tos suste[n]tados que no los tiene[…] [f104va] En el octavo traste párece[n] tres faltas […] Qualquiera musico que de proposito mirare en los sobredichos dos lugares señalados: vera, que auian de ser puntos sustentados, que formaße[n] mi: y forman fa. Y en los tres se auia de formar fa; y forman mi […] Presupongo como cosa cierta. Que la tecla negra de entre Gesolreut y alamire antiguamente era fa y ahora sirue de mi. Entendereys auer sido fa: porque las artezicas de canto llano señalan alli la quinta conjuncta por señal de bmol. El estilo que en este caso tienen los cantores: es, que si la conjuncta, o division de tono señalan de quadrado, es mi la boz que señalan: y si dizen ser de bmol, denotan ser fa […] De forma, que la dicha tecla negra vnas vezes ay necessidad de ser fa: y otras de ser mi. Por esto en algunos monachordios de Flandes viene la dicha tecla de manera, que forma fa y mi. Tienese por primor y perfection esto en los tales monachordios. Es la conclusion de lo sobredicho ser perfecto el instrumento, que en el lugar ya dicho tuuiere fa y mi.
Atabal. Por otra nombre dicho atambor o caxa, por ser una caxa redonda, cubierta de una parte y de otra con pieles rasas de bezerros, que comúnmente llamamos perganinos, al son de los quales el cmpo de mueve, o marchando o peleando […] y díxose atabal por el sonido que haze tocando, aunque en razón de la forma redonda podría ser nombre hebreo […] También sinifica los instrumentos de regozijo que se tocan a los juegos de cañas y fiestas. Éstos no tienen más que una haz y llevánlos en bestias […] Con los atabales andan juntas las trompetas, como con los atambores los pífaros, y uno y otro vocablo tiene un mesmo origen.
Pregunta a Baccho. (Tympana non desunt manibus) el tamboril no falta de tu mano. (Cornua non desunt capiti) los cuernos no faltan a tu cabeça. (Quos talia signa decent? nisi dementes) a quienes parecen bien tales señales, sino a los locos? Agora respondiendo Baccho da a entender los grandes daños que se siguen de beuer demasiado. (Hoc doceo) enseño esto. (Quod abusus munere nostro sumit cornua) que el que vsa mal de nuestro don, que es del vino, toma cuernos (Et insanus quatit sistra mollia) y loco, y sin juyzio, ni entendimiento toca los blandos instrume[n]tos. Esto tiene necessidad de explicacion, y della sacaremos el daño, q[ue] resulta de beuer demasiado, para q[ue] saquemos alguna moralidad. Dize que no le faltan tamboriles. Tympanum, es el tamboril, y dize el Maestro, q[ue] tambien significa la Grua con q[ue] suben las piedras. Tambien como dize Iustino lib. 30. significa instrumento y señal de luxuria, y por esta causa pintan a Baccho con el en las manos, como señal muy conocida de la alegria, ò por el ruydo secreto, que suelen manifestar los borrachos. Y Plutarcho cue[n]ta de Ptolomeo el menor, que estando borracho, andaua en el palacio tocando vn tamboril. Y por la mayor parte vemos que los q[ue] tocan gaytas, ô tamboriles no les sabe mal el liquor de Baccho, antes parece que les viene de su antiguo solar ser afficionados a semeja[n]te vicio [...] Y sacude los sistros, destos instrumentos fueron los inuentores los Gytanos, Ouidio de morte Tibulli [...] Era vn instrumento de metal torzido, a manera de caldera, y tenia al derredor vnas campanicas pequeñas, y en la parte superior estaua pintado vn gato con el rostro de hombr[e], y en la parte de abaxo, estaua la figura de Isis, y Nephtys [...] y llama a los sistros, mollia, porque el hombre que vsa de tales instrumentos, es afeminado, y para poco, y porque el borracho no sabe lo que haze, pone Alciato a Baccho tocando instrumentos, y nos persuade con esto las locuras que haze vn hombre estando embriagado, y tomado del vino, amonestandonos, y enseñandonos que vsemos del con moderacion, porque no demos en semejantes desatinos, y locuras, como es tocar tamboril, descubrir el secreto, que fiaron de nosotros, y perder la honra, el credito, y hazienda, que no trae menores daños el ser destemplado en el beuer.