Lo qual refiere Plutarcho auer dicho Emeripes cortando dos cuerdas que Phrynides musico auia acrescentado a las siete ordinarias de instrumento [=del instrumento], y assi los Lacedemonios mandaron cortar a Timotheo musico en su vihuela, las cuerdas que el auia añadido demas de las siete, segun cuenta Ciceron en el libro segundo de sus leyes.
Los Athenienses tenian por costumbre en sus banquetes, en alçando los manteles, tomar vn instrumento y tañer por su tanda cada uno; y assi no auia hombre principal que no fuesse musico, y auiendo en vn combite llegado Athemistocles la vez, y mostrando no saber tañer, fue por ello tenido por ygnorante y rustico, sin escusarle su mucha grauedad, y ser el mas principal hombre de Athenas ni su profesion de soldado en q[ue] auia siempre viuido gouernando los exercitos de los Athenienses, cuyo capitan general fue, porque si gente ay aquien menos parezca conuenir la Musica, son los soldados, y si estos se preciaron della, vease por Achiles quando estuuo retirado en sus tiendas por aquel enojo que tuuo con los reyes. Dize Homero que se entretenia tañendo en vn instrumento de plata y cantando hazañas de varones principales, que son nuestros roma[n]ces viejos, [...]
[...] y no es menester citar vno a vno los testigos pues los exercitos de los Lacedemonios, escriue Plutarcho, que con musica se animaua[n] en la batalla y si la [música] que agora se vsa por no ser tan formada no la queremos llamar musica, no podemos negar que del todo lo dexe de ser, y falte su parte de armonia en las caxas que llaman de ata[m]bores y trompetas y otros instrumentos que en la guerra se traen, co[n] los quales no solo los hombres pero aun los cauallos se animan y esfuerçan: [...]
[...] y concluyendo con esta parte dezir algo del instrumento Musico: para que principalmente se endereça esta obra, no metiendonos a considerar las consonancias y diuersidades de vozes que en el ay, y otras cosas que en esta razon se pudieran dezir, sino otras ventajas que a los de mas instrumentos tiene que son manifiestas, y claras, y cada vno facilmente entendera aunque no sepa Musica. Las quales me paresce que se pueden abreuiar en vna sola, y es que si del instrumento al arte puede auer alguna proporcion. O semeja[n]ça entre todos los instrumentos musicos ninguno ay que mayor la tenga a su arte, y con mas razon deua ser estimado della como de ordinario lo son de las madres, los hijos que mas les parecen.
Loamos al principio desta prefacio[n] la Musica por mucho [=por lo mucho] que abraça y comprehende atribuyendo esto a su grandeza, en la qual le paresce este su instrumento que haze ventaja a todos los otros en quantidad y en grandeza de voz que es tal que fuera de los templos no puede proporcionarse a nuestros oydos ni sonar bien en aposentos de casas por grandes que sean y como diximos tambien que era la Musica vna arte dedicada a Dios y al culto diuino, mas particularmente que ninguna de las otras y quanto era qualificada por este respecto assi es el Organo vn instrumento, no solamente mas dedicado al culto diuino que los otros pero el que solo entre ellos de tal manera lo es que no se ocupa ni destrahe en otra ninguna cosa, y como el buen niño.
Alabose en la Musica, el leuantar los spiritus a Dios, en contemplacion y assi el instrumento que mas esto obra es el organo, y con razon se puede dezir del lo que Sant Basilio dize, en loor del Psalterio, que el sonido de sus voces se encamina hazia arriba y no abaxo como los demas instrumentos, dando por esto a entender el effecto de la Musica en leuantar nuestros animos a Dios como hazia la muy aprouechada en este exercicio y en el vso deste instrumento.
Sancta Cecilia en compañia de los Angeles: muestrase tambien la magestad y señorio deste instrumento [el órgano], en el apparato y seruicio, que solo el tiene entre todos los demas, y no consentir ser tocado, de manos rudas, y principiantes ni exercitarse en el la gramatica del enseñar, ni la molestia del deprender y estudiar, teniendo otros instrumentos menores, a quien tiene cometido esto que son los que llaman monacordio, y clauicordio y desta auctoridad comunica al que le toca: el qual no esta como los demas musicos, embaraçado, ni cargado con el instrumento.
Ni tampoco se descompone en voz gesto, o meneo mientras tañe, sino que esta sentado, y compuesto con sosiego, auctoridad, y seruicio. Exercitando tan solamente las manos en el tañer, sin cansancio ni pesadumbre: es tambien el organo bien antiguo instrumento pues quando lo que dize el Psalmo, Laudate cum in chordis et organo, no se huuiesse de entender por el, sino por otro instrumento de cuerdas conforme a la interpretacion de los Hebreos, basta hallarse me[n]cion de los organos Hydraulicos, en Vitruuio que fue antes del nacimiento de Christo nuestro señor y en Heron Alexandrino auctor Griego y antiguo, tambien se halla en Iulio Pollux que fue en tiempo de Commodo Emperador.
Todos tratan del como de cosa antigua y no nueua a sus tiempos, y por co[n]cluir co[n] esto en la dignidad del no[m]bre no dexa de parescer el organo a la Musica pues como se dixo q[ue] de las musas se auia llamado musica por excele[n]cia, assi este instrume[n]to tiene el no[m]bre de organo, q[ue] en Griego quiere dezir instrumento, por aq[ue]lla figura de hablar en q[ue] llamamos la ciudad a Roma y el philosopho a Aristoteles dandoles el no[m]bre comu[n], por la excele[n]cia q[ue] tiene[n].
[...] Y para que con mejor fundamento se vayan entendiendo las excellencias de la Musica, no se deue considerar por la via ordinaria estrechandola al vso de vn pequeño instrumento, o al exercicio de ciertas y limitadas vozes, pues quien quisiere contemplarla en otros mas nobles y mejores subjetos, la hallara por lo menos en la admirable machina de todo este mu[n]do, que es su primero y principal instrumento hecho y templado por mano de la diuina sabiduria, con tanto concierto y proporcion en sus partes que resulta dellas, aquella alta y primera armonia, que los sabios antiguos co[n] tanto estudio anduuieron rastreando, y con tanto gusto y admiracion descubireron, confessando consistir en ella la vida deste mundo visible, el qual esta proporcionado entre si con las influencias de los cuerpos celestiales y el concierto que en los elementos inferiores les corresponde, y tomando por si cada vna destas partes en el movimiento de los cielos hallaron tan concertadas proporciones que vinieron a dezir los Pythagoricos resultar dellas vna diuina armonia, a cuya imitacion, se auia inventado esta que agora vsamos en instrumentos Musicos [...].
Para que todo esto mas clara y palpablemente se entienda, ponremos el juego del Monachordio dibuxado. y a cadauno de los Semitonos incantables , ponremos en particular vna raya atrauessada de tecla negra à tecla blanca : y da à entender, que adonde quiera que estuuiere esta raya atauessada, es Semitono incantable; por el qual en ninguna manera se puede subir ni baxar (tañendo como digo Genero Diathonico en su natural,) ni tampoco redoblar, ni hazer quiebros. tambien da à entender, que a donde quiera que no hubiere la sobre dicha raya atrauessada te tecla megra à tecla blanca, es Semitono cantable: ecepto las dos primeras teclas negras, de las quales à las teclas blancas que tienen junto a si à ambos lados, no ay Semitono cantable, ni tampoco incantable. A fin vaya todo mas claro, aduierto que las teclas blancas , y las dos primeras negras , van señaladas con letra , que da á entender la posicion de cada una. Aduertiendo que las que tuuieren cruz , son posiciones que estan fuera de las veynte ordinarias que ay en la Mano. Las tres Claues particulares que rigen toda la Musica es à sauer de F faut, de C solfaut, y de G solreut estan puestas en sus lugares: tambien las teclas negras las quales son Bemoles, van señaladas con su indicio, que es esta b letra; y las que son Sostenidos , con el suyo, que es este [SIGNO MUSICAl]. Y todo esto se hizo a fin que el Maestro de Capilla pueda saber lo que conuiene para seruicio de su Musica: y conocer por quales partes se puede concertar accidentalmente, fingiendo vozes en Signos adonde naturalmente no las ay. Lo qual se haze por dar vn tono natural y cantable al Choro, y à los que cantan en el organo; y eso nace de no estar proporcionado el tono del instrumento con el tono de las vozes. Aduiertan pero, que algunos instrumentos ay, que tienen dos teclas de mas; y otros, que les faltan la primera tecla blanca, y las dos primeras teclas negras. Los que tienen teclas blancas de mas, son de diez contras; en los quales [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la quinta blanca: los que les faltan la primera tecla blanca , y las dos primeras teclas negras , son de cinco contras: y en estos, [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la segunda tecla blanca: mas los que ni les falta ni sobra [p.932] (que son los comunes que agora se vsan) son de ocho contras ; y en estos tales, [SIGNO MUSICAL] tiene su assiento en la tercera tecla blanca, como aqui se vee. Figura del Juego del Monachordio, adonde se pueden ver los lugares de los Bemoles Y Sostenidos, con todo lo demas, que hasta aqui hemos tractado.
E asy llegaron a la cibdad de León, donde el dicho señor rey y la señora reyna fueron muy alegremente reçebidos de todos los cavalleros e escuderos e çibdadanos, e donsellas y moças de aquella çibdad, con cantares y atanbores e otros muchos enstrumentos y vn paño muy rico, con que metieron al señor rey. Diólo su señoría al señor Condestable, y él fiso dél merçed a Martín de Myrones su criado.
Y el dicho señor se retrayó a una cámara que está al otro cabo de la sala. Y dende a poco salió de la dicha cámara con dos pajes muy bien vestidos, con visajes e sus coronas en las cabeças, a la manera de los tres reyes magos, y sendas copas en las manos, con sus presentes. Y asy movió por la sala adelante, muy mucho paso e con muy gentil contenençia, mirando el estrella que los guiava, la qual yva por vn cordel que en la dicha sala estava. E asy llegó al cabo della, do la Virgen con su fijo estava, e ofresçió sus presentes con muy grant estruendo de tronpetas e atabales y otros estormentos. Y esto asy fecho, retrayóse a la dicha cámara, do salió vestido de otra manera. Y luego tocaron las chirimías e començó a dançar con la señora condesa e doña Juana, su hermana, e después otros gentiles onbres e pajes e donsellas, e desque ovyeron un rato dançado e baylado, troxieron la colaçión e retrayóse a dormyr.
E acavado que avian comido, cada uno de los dichos maestresalas fasían alçar los vancos e mesas de que avían tenido cargo de servir, salvo los vancos que estavan puestos juntos con las paredes de la sala, en los quales vancos se asentavan todos los convidados. E los porteros guardavan la puerta de la dicha sala que non entrasen ningunos; e esto fecho, los chirimías e los otros ystrumentos tañían baxas e altas, e començavan a dançar los gentiles onbres e pajes. E dende a poco el señor Condestable salía a dançar con la señora condesa, e el comendador de Montizón con doña Juana e las otras damas.
E luego trayan de comer con los tronpetas e atabales e cherimías, como en las otras fiestas. E desque todos los maestresalas, uno en pos de otro, benían a la dicha sala con el aguamanos, levantávanse todos en pie, e sus capellanes bendisían la mesa. E asy mesmo en fin de comer. E desque avían comido, los maestresalas alçavanlas las mesas, e los cherimías e los otros ynstrumentos tañían, baxas e altas, e dançavan los que lo sabían faser. Y después el señor condestable y la señora condesa dançavan un rato, e cantavan en cosante, como ya otras veses es dicho. Y después de la colaçión, subíase arriba con las dichas señoras, y dende a poco yva a bísperas.
Y assi todos los cuerdos sienten, q[ue] la arte en componer la razon, sirve no solo para deleitar, sino para mover. Lo primero, porque nada puede entrar en el afecto, si ofendiendo a las orejas, ellas le cierran la puerta. Lo otro, porque la armonia, tiene secreta mano con nuestros afectos, como se vè en el instrumento, en quien sin palabras nos mueve lo numeroso; quanto mas en las razones cuerdas. Quizà les dà este nombre nuestro idioma por la consonancia, con que acordadamente templa[n] nuestros afectos al concordar con la razon.
Para conocer los tonos, en la vihuela: es menester saber que no ay tono particular por que esta ventaja tiene la vihuela a otro instrumento que se pone por muchas partes: porque de cada traste al otro ay semi tono, y a cada tercero traste ay tono, y por esto no se conosce, sino en el proceder, y en las clausulas, y en el fenecimiento: porque el primer tono y segundo hazen las clausulas en de, sol, re tercero y quarto en, elami, quinto y sexto en, fe, faud septimo y octauo en jesol, reud [sic], los tonos que son mistos, llamanse porque no guardan la regla que son irregulares algunas vezes acaban por vna consonancia que no se a de tomar por clausula.
Sant Pablo aconseja a los Colossenses que se animen con hymnos Psalmos y canticos spirituales, llenos estan los Psalmos de David de amonestaciones, que loemos al Señor con esta arte, nombrando todos los instrumentos della: porque como toda ella es de Dios no quiere que reseruemos nada para el mundo, ni que nos contentemos con hazer esto como quiera, sino que cantemos sabiamente como los mismos Psalmos se cantauan y por sus titulos paresce en que Dauid dexo señalados los tonos e instrumentos con que se auia cada vno de entonar, aunque por el descuydo y oluido de los hombres, se perdio el conoscimiento de aquella Musica, hasta que el Papa Sant Gregorio ordeno como se auian de cantar en la yglesia, y lo mismo hizo el sancto Pontifice Leon Segundo que fue muy afficionado a esta arte y la professo, y otros Pontifices despues del con el sancto cuydado que en esto pusieron, dieron bien a entender lo que se pagaua nuestro Señor desta arte, la qual no solo quiso para su seruicio en la tierra, pero alla en el cielo se celebra con ella el triumpho de su gloria como fue reuelado a Sant Iuan en su apocalypsis quando vio el throno de Dios cercado de aquellos veynte y quatro ancianos musicos que con sus instrumentos celebrauan la victoria del cordero, aun hasta la gentilidad con todos sus errores y ceguedades no se le encubrio esto, y siempre en ella fue tenida la Musica por cosa diuina, y como tal atribuyeron a Mercurio la inuencion della, y hizieron coro y capilla de las nueue Musas, las quales se preciaron tanto deste exercicio, que aunque professauan las artes y sciencias que llamamos liberales cuyas inuentoras son, no tomaron por insignias sino solos los instrumentos Musicos, por los cuales son conoscidas ni quisieron que otra arte tuuiesse su apellido sino esta, y como cosa tan propria suya, la llamaron Musica, y si estas prueuas parescieren fabulosas deue se mirar el origen y fundamento que tuuieron que fue la estremada astucia del demonio, el qual queriendo parescer Dios en la gentilidad, no supo hallar mejor disfraz para su mentira, q[ue] el vso desta diuina arte, sabiendo bie[n] qua[n] allegada y priuada era de Dios, y assi se valia della, por parecerlo el, haziendole esta honrra, y cubriendo con ella las respuestas, que daua en los oraculos y por boca de las sybillas que para que paresciessen diuinas queria que fuessen en verso, y cantadas como de Virgilio paresce.
E dicha la misa, bolviéronse a su posada, bien por aquella manera que primero avíen ydo, con tanta gente y estruendode tantas tronpetas y atabales, e los otros estormentos, que no paresçia syno que se vinye el mundo abaxo.
Venida el alva, otro día de Pascua [ceremonial de la fiesta de la Navidad], todos los tronpetas e atabales e cherimías e cantores, cada quales por sy, muy dulçemente tocando, davan el alvorada en esta manera: los tronpetas e atabales en el corredor de la sala de arriba, e los cherimías e cantores e otros ystrumentos más suaves e duçes dentro, en la dicha sala, a la puerta de la cámara donde el dicho señor condestable durmía.
Y desque avían çenado, los dichos cherimías e otros ynstrumentos tocavan baxas e altas e dançavan los gentiles onbres e pajes, e depués, el señor condestable, asy mesmo, con la señora condesa e sus hermanos el comendador de Montizón e doña Juana e las otras damas, e luego cantavan rondeles e cosantes […].
Y assi el mesmo propheta Dauid despues de vngido por Rey de Israel, instituyo gran numero de Canticos, que con vozes acordadas, y con dulces y diuersos instrumentos loassen el nombre del Señor. Finalmente tan conueniente es para loar a Dios la musica de los suaues instrumentos, que el glorioso Euangelista sant Iuan desseoso de declararnos el officio de los sanctos en el cielo dize, oy vozes en el cielo como sonido de rios caudales; y como sonido de terribles truenos, y como de musicos que tañian sus vihuelas. y cantauan cantar nueuo delante de la filla de Dios y del Cordero.
Bie[n] me parece cada vno dezir su parescer y sin perjuyzio de parte : no porque ellos midieron la cuerda, sino porque el monacordio muestra ser mayor [el semitono cantable], y esto viene de estar mal repartido el diapasson en el, pues vemos que despues [f18r] de bien templado es menester abaxar las quintas para poder tañer : de donde se manifiesta el contrario : tambien vemos que la vihuela haze el semitono de vn traste a otro, y si estuuiessen puestos por mano de musico, q[ue]daria el vno menor que el otro ; y de estar assi se manifiesta ser este instrumento mas perfecto q[ue] todos los otros.
Algunas personas me pidieron les pusiese en este libro, vn breue y acertado modo de templar el monacordio, y a mi ver no ay otro mas acertado que templar por otauas, y començar por los tiples. Por otauas, porque aunque se afinen mucho no sucede lo que en las quintas, que afinandolas viene a quedar destemplado el instrumento: començar por los tiples, porque son los que peligran de quebrarse subiendolos mucho y porque templado vno queda templados tres o quatro, para por ellos regirse (como se vera) lo qual no sucede en los baxos.
Dar[inel]. /A quie[n] di, muriendo el dia/Como si naciera al Alva/Tus vaqueros hazen Salca/Con la rustica Armonia?/Dant[eo]./ escucha los instrumentos/Que son de su voz heridos,/ Suspension de los oidos,/Y lisonja de los vientos,/Quexas, y zelos espantan/De las vozes que escuchamos/Dar[inel]./ Pues porq[ue] no llegamos/Para entender lo que cantan/Dieron con admiracion algunos passos, y la musica de la Capilla Real con tanto estremo diestra, en acordadas vozes cantò esta redondilla/Sirenas eschuchà el Tajo/En su Esfera de cristal,/Que con desprecios de rio/Tiene ambiciones de mar./
Suelen poner a la quarta de la guitarra otra cuerda, que le llama[n] requinta. No se, si quando este nombre pusieron a la tal cuerda: formaua con la dicha quarta vn diape[n]te, que es quinta perfecta: y por esto tomo nombre de requinta. Ahora no tiene este temple: mas forman a[m]bas cuerdas vna octaua: segu[n] tiene el laud, o vihuela de Flandes. Este instrumento teniendo las tres, o quatro ordenes de cuerdas dobladas, que forman entre si octauas: dizen tener las cuerdas requintadas. Tiene esta guitarra a los nueuos en vazio nueue puntos [4ta+3M+4ta].
Quise tomar este nueuo / trabajo de poner en arte (assi para el tañer, como / para el modo de obrar) algunos instrume[n]tos de / tal forma, que de todos (los que quisieren apren / derlos) se dexen entender, y no superficialmente / o (como dize[n]) a sobre peyne, y que sepan cifrar pa[ra] / ellos con facilidad y certidumbre, aunque sepan / poco cantar, y q[ue] tengan por instrumentos nueuos / y deste[m]plados, y q[ue] por certidu[m]bre de co[m]pas sepa[n] el / verdadero diapasson de la vihuela, harpa, mona / chordio, organo y d[e] todo otro instrume[n]to, y otros / gra[n]des primores y secretos q[ue] en el discurso d[e] qua / [fx] tro libros de la sobredicha declaracio[n] alcançara[n].
Pan Dios de los Pastores, venerado en Arcadia, tuuo por insignia el instrumento musico de las siete flautas; y esto dizen fue, por auer sido inuentor de esta musica, fingiendose que se auia enamorado de la Nimpha q[ue] se conuirtio en caña, y en honra della auia hecho la flauta, y de la auena que es mas delgada, o de la caña de la cicuta dizen que hizo siete diferencias, q[ue] juntas con cera sonauan y hazian consonancia y armonia. Y la verdad desta señal que se le dio con las demas de su figura tan disforme co[n] tanta variedad, fue por significarse en el la naturaleza del vniverso, segun el nombre. Y siendo assi, que todo esta marauillosamente ordenado con admirable concierto y armonia; ninguna cosa se le podia dar por señal que fuesse mas a proposito, que el instrumento que auemos dicho, pues siendo vna cosa muerta viue con el aliento y espiritu del ho[m]bre, mostrando su melodia y suauidad, a cuya semejança el vniuerso todo hecho y fabricado por las manos de Dios, y lleno de su diuino espiritu nos muestra la verdadera musica y armonia, que a las cosas del cielo nos despierta y combida.
[...] todas las teclas negras, estan puestas y assentadas de tres en tres, y de dos en dos, començando siempre de las tres, excepto en los instrumentos de cinco contras, a los quales les falta las dos primeras teclas negras. De donde se sigue que necessariamente los tales instrumentos an de començar de vna sola tecla negra. Vno dixo que todas las teclas negas estan puestas como .M. y.N.
Laúd. Latine testudo.; instrumento de cuerdas, conocido y muy usado en España, en Italia y en África y en muchas otras naciones. Difiere de la vihuela por quanto no tiene el vientre o cuerpo quadrado sino redondo y giboso, hecho de muchas costillaas delgadas. Sutilmente pegadas unas con otras. Algunos quieren se aya dicho a laudandis heroibus, porque se cantan a él los romances, conviene a saber las hazañas de los reyes y príncipes. Yo pienso ser nombre derivado del griego, y que está corrompido de alieut: quitámosle la A y diziemo leud y laúd; y díxose assí por la forma que tiene de la varquilla de los pescadores, que es corta y ventricosa, y esto nos da a entender Alciato en un emblema […] Diego de Urrea dize ser arábigo […]
Abisos para tañer con linpieza. Digo que una de las cosas que con estudio i cuidado en este instrumento se debe procurar es tañer con linpieza la maior que fuere posible lo que en el se tañere Y para que en alguna manera esto se pueda adquirir no dejare de dezir lo que en el tienpo y la experiencia me ha enseñado. Y para esto pongo los abisos que se siguen. Hase pues de notar que a conposturas como en fantasias algunas bezes se ofrezen consonanz[ia]s de quatro bozes entre las que se les queda alguna de las querdas en Bazio i si la dicha consonancia no estocada con la mano derecha con algun aviso o curiosidad aquella cuerda que quedo en Bazio haze disonanzia freçando en ella con las demas que estan pisadas en sus puntos o cifras iestonoes [sic=i esto no es ] solo tañer suzio pero aun da gran desabrimiento al oido; querer tractar de todas las consonanz[ia]s en que se deben guardar los abisos ia dados pareceme seria prolijidad baste que con lo ya dicho el q[ue] sabiam[en]te lo quisiere entender podra considerar lo que en esto dejo de dezir.
Siguese la muy celebre cancion Susana: glosada de a treinta y dos numeros al compas, re, y sol, por delasolrre de el genero diatonico. Vuo en esta santa Iglesia de Seuilla vn sacabuche llamado Gregorio de Lozoya, ho[m]bre memorable en scie[n]cia, y especialme[n]te e[n] glosar este instrume[n]to y dixo vn critico, de el, que auia echado a perder a muchos sacabuches, de su tiempo, porque por imitarle glosando, descubrian las faltas que encubrian callando, esto es, tañendo llano: no quisiera que sucediera lo mismo, a mis organistas en estas obras muy glosadas y en las muy dificultosas: que por sacar fuerças de flaqueza en ponerlas, se enflaqueciezen mas, perdiendo el toque, limpieza, y otras partes buenas, si es que las tienen. Y assi aconsejo (sino tienen el natural y saber que se requiere) que las dexen para quien lo tiene, y echen mano de las mas factibles.
A la blanda repeticion de la postrera silaba despertò los aires tan agradable ruido de musicos pajarillos, si bie[n] fueron instrumentos que lo parecian, que los del bosque pudieran anticiparse, gorgea[n]do para saludar al Alua, au[n]que si algunos tuuieran discurso para ro[m]per las escuridades, y llegar a Nuestro Anfiteatro: diera[n] sin duda por passada la noche [...]
No pie[n]se el nueuo tañedor de vihuela, que los te[m]ples que ahora se usan en estos instumentos solamente se han usado, y no otros: si leydos fueßemos, y los libros de Musica reboluießemos hallariamos los antiguos auer tenidos diversos temples.
Es [=Hay] vna Musica, dicen los do / ctores, mundana, otra humana, y la tercera instru / mental. […] Pu / es llamase Musica mundana: la causada de los cie / los, Planetas y elementos. Como puede ser, di / ze Boecio que vna machina tan veloscissima de / los cielos y elementos tuuiesse sus bueltas, y mo / uimientos en silencio: Y un mouimiento velocissi / mo y regularissimo: no puede ser hecho; sin soni / do harmonico. Dize Macrobio, que de la rebolu / cion de los cielos necesariamente se infiere el so / nido: y segun su grandeza y velocidad, el tal soni / do sera muy grande, y la harmonia muy dulce. […] [fxj] Segun son los mo / uimie[n]tos tardios, o veloces: así es el sonido y Mu / sica menor, o mayor. […] [fxjv] El que tie[m]pla vn monachordio / o algun otro instrumento de cuerdas, ni las ha ta[n] / to de subir, que quiebren: ni dexarlas tan floxas, / que no hagan Musica. Tiene Dios tan templado / y puesto en el punto de perfección natural el mona / chordio del mundo: que nos haze con el la Musi / ca que auemos menester. […] Puede alguno de / zir, si los cielos y elementos tienen ta[n] grande har / monia musical: porq[ué] nosotros no la oymos. […] Comunmente se / dize, que Dios proueyo que tal sonido no fuesse / oydo de los hombres: porque si se oyera, corrom / piera y destruyera los oydos humanos.
La Isis, muger de Serapis [...] tenia por insignia el sistro instrumento musico a manera de sonajas en las hojuelas que tenia, y sonauan, aunque el tenia como hechura de Sphera; y segun cuentan algunos, se hazia esta con gran curiosidad, y tenia en si diferentes figuras, como dize el Calcagnino.
Los [instrumentos] que tienen las dos teclas blancas de mas, son de diez contras, en los quales Gamaut tiene su assiento en la quinta tecla bla[n]ca, que es la que esta entre las dos primeras teclas negras. Los que les faltan la primera tecla blanca, y las dos primeras teclas negras, son de cinco contras, y en estos Gamaut tiene su assiento en la segunda tecla bla[n]ca. Los q[ue] ni les falta ni sobra (que son los comunes que agora se vsan) son de ocho contras, y en estos tales Gamaut tiene su assiento en la tercera tecla blanca.
[...] otros muchos an trabajado por saber en esta arte asi lo que toca a la theorica y platica della como a la modulaçion e armonia de sus consonançias en la co[m]posiçion de las obras eclesiasticas e avn segla[p13] res que han tanto floresçido esta es sciençia asi en el modo del conponer como del cantar e tañer que dudo si los aduenideros podran pasar mas adelante quanto toca estas tres cosas que son conponer cantar y tañer en todos los instrumentos del mundo non dudo que non aya algunas cosas nuevas en las invençiones della mas no que mas sotilmente puedan hordenar nin discantar el contrapunto conpuesto por mui doctas e singulares personas donde fueron dustable dufay thonet okeghem maestro de capilla del Rey de Françia vinchois constas busnois [p14] uillelmus fanguens enrricus thilipulois johannes ut rreode ioannes martiny otros muchos que en este tienpo floresçieron la musica e tanto mas la esclarescieron e purificaron en quarenta años que fueron desde los quarenta fasta los ochenta e dos que todos los pasados en mill e quatroçientos e quarenta años que fueron del nasçimiento de ihesu-xpto[...]
Antiquissima cosa es luego la musica pues como diximos, del armonia de los cielos tomo fundamento y de su hazedor. Fue tan tenida de los Lacedemonios y Athenienses antiguos, que como dize el mesmo Platon, tenian por muy vsada costumbre y ley enseñar a los hiios de los nobles letras y musica en especial de la vihuela. Esta misma costumbre tomaron despues los Romanos, y avn por ella se oluidaron algun tiempo de otras artes. Conoscido pues el prouecho que della se seguia, muchos sabios philosophos se preciaron della, como Pythagoras. Aristoxeno. Hismenias, Asclepiades. Xenocrate, Platon. Aristoteles. Theophrasto. Galeno. Plutarcho. e despues el sancto Boetio, y aun algunos despues de vieios la empeçaron a deprender, como de Socrates refiere Ciceron, que en la postrera hedad deprendio a tañer la vihuela, y otro si grandes y señalados capitanes la deprendieron a tañer y cantar con ella, conuiene asaber Achiles fuerça del exercito griego, de su maestro Chiron, y Epamino[n]das varon principal de la Grecia, y otros muchos: y ansi es que en todos los va[n]quetes y regozijos que en Athenas los nobles y sabios entre si hazian, cantauan a instrumentos musicos de vihuelas y flautas de mano en mano, los valerosos acontecimientos, y señaladas hazañas q[ue] insignes capitanes en servicio de su republica y por libertad de su patria auian hecho.
Al compàs de vn acordado instrume[n]to salio vna Ninfa cantando este soneto [...] Bien se infiere, que admirò la voz, estando presentes las de la primera Scena, tanto, que pudiera suspender el amoroso Delfin mas bien, que el musico Anfion. Salieron luego el pastorcillo Danteo, y Darinel representando estos versos[...]
Para cumplir con lo prometido en este libro falta hablar de las bandurrias. Este instrumento de algunos tañedores es muy extimado: por lo qual quiero del tractar en el presente capitulo. Co[m]munmente tiene la bandurria tres cuerdas en la forma del rabel […] Los nombres destas tres cuerdas son tercera, segu[n]da, y prima. Esta una cuerda de otra por distancia de una quinta perfecta: segun el temple de algunos tañedores. De forma, que la bandurria en vazio tiene una novena. Quisieron los tañedores que deste temple usan abreuiar la guitarra en el tamaño, y cuerdas. y hizieron la ba[n]durria.
La segunda Musica se / llama humana: la qual cada vno en si puede expe / rimentar, y complidamente saber entendiendo su / composicio[n]. […] Como la Musica gra / ue atrae y llama algunas vezes a la aguda, para q[ue] / con ella simbolize, o sea semejante en la fuga, / o por / que si es muy alta no hara con ella vna consonan / cia: así el cuerpo graue y corruptible haze al ani / [fxiij] ma abatirse hasta la tierra. […] De forma / que de cosas distintas, como son el anima y el cuer / po en el hombre: nasce esta Musica humana. […] Oyendo las disso / nancias nos dan pena y tristeza, y las consonan / cias alegria: porque semejante concordia senti / mos en nosotros. Asi prueua Seuerino Boecio / la semejança que el hombre tiene con la Musica. / Cierta experiencia, dize, tenemos, que el estado de / nuestra anima y cuerpo en alguna manera es com / puesto de proporciones: con las quales produze el / hombre harmonicas modulaciones. El que can / ta, o tañe vn modo jocundo y alegre, no penséis q[ue] / lo haze para que la Musica le de alegria, dize Pa / pinio, sino para que el harmonia alegre que esta / en el coraçon del que canta, o tañe en alguna mane / ra la produzga [sic]: con la qual se deleyte. Lo mesmo / es del cantor triste, que busca modos proporciona / dos con su tristeza: para despertarla. Los que en / instrumentos de cuerdas tañen vn auiso comun / tienen: que ni afloxan tanto las graues, que no ha / gan Musica: ni suben tanto las agudas, que quie / bren.
Laguna sobre Dioscorides lib. 2. cap. 36. dize, que en Apulia, y por todo el Reyno de Napoles ay estas Tarantolas, las quales segun el dia, y la hora, en que muerden, y segun la disposicion en q[ue] hallan al hombre, quando le assaltan, engendran accidentes muy varios. Porque vnos cantan, otros ryen, otros lloran, otros saltan, otros duermen, otros sudan, otros tiemblan, y otros hazen otras cosas estrañas. Y a todos estos accidentes tan differentes, es el remedio comu[n] la musica, la qual mie[n]tras dura, cada vno buelue en si mismo, y parece que no tiene mal alguno, y en cessando la voz, ò los instrumentos, buelue a su propria locura. Y assi al enfermo es rico de dia, y de noche le diuierten con todo genero de armonia [...]
La quinta cosa [para herir bien las teclas], es hunder [=hundir] las teclas todo lo que buenamente pudieren baxar, de suerte que si el instrumento fuere Monacordio, los toques leua[n]ten bien las cuerdas, mas de tal manera, que las bozes no salgan de su tono subiendo de boz, lo qual se causa apretando demasiadamente los dedos, y si fuere otro qualquiera instrumento, las teclas se han de baxar hasta juntar con el paño, que esta debaxo dellas. Esto se entie[n]de, si las teclas pudieren baxar hasta juntar con el paño.
Lira: Instrumento músico. Quál aya sido y de qué forma, acerca de los antiguos, no lo acabamos de averiguar; la que oy se usa es de muchas cuerdas y se tañe con un arquillo largo y haze suave consonancia, hiriendo juntamente tres y quatro cuerdas, lo que no haze la vigüela de arco. Díxose del latino lyra, tomado del griego ((((( que vale paga […] De aquí se llamaron liras o versos líricos, cierto género de canción, que se tañía y cantaba a la lira; y los que los compusieron y cantaron se llamaron poetas líricos como Píndaro y Horacio.